Santiago. La decisión de los rectores de las universidades estatales chilenas de modificar el sistema de ingreso a la a educación superior, con la intención de favorecer a los alumnos de menores recursos, ha generado polémica y las críticas del gobierno.

La medida que propone bajar la influencia del puntaje de la Prueba de Selección Universitaria (PSU) y aumentar las de las calificaciones obtenidas en la secundaria (enseñanza media), generó críticas del gobierno y de alumnos de los mejores colegios del país que se sienten perjudicados con esta modificación.

La educación en Chile se ha convertido en un tema que domina la agenda pública y la discusión previo a las elecciones presidenciales de noviembre próximo, ante las protestas estudiantiles que se recrudecieron en 2011.

A principios de este mes de octubre, el Consejo de Rectores de las Universidades Tradicionales, que reúne a las universidades públicas y algunas privadas más antiguas, dieron a conocer los cambios al sistema de selección conjunto que realizan.

Este año 271.000 jóvenes presentarán la PSU, con la cual pueden postular tanto a las universidades tradicionales, privadas o a los institutos de formación técnica superior.

Los rectores anunciaron que darán mayor peso a las calificaciones obtenidas en la secundaria, con un aumento de 10% a 40%, en promedio.

De acuerdo con el presidente del Consejo de Rectores, Juan Manuel Zolezzi, rector de la Universidad de Santiago, esta nueva clasificación en ponderaciones "es un esfuerzo por tratar de aportar algo de equidad a un sistema de educación general que es tan segregado".

De acuerdo con el presidente del Consejo de Rectores, Juan Manuel Zolezzi, rector de la Universidad de Santiago, esta nueva clasificación en ponderaciones "es un esfuerzo por tratar de aportar algo de equidad a un sistema de educación general que es tan segregado".

"Las personas que están en los mejores lugares de su colegio, independientemente del colegio, tienen hábitos y puede que les falte contenido, pero son muy fáciles de obtener y asimilar por los estudiantes", señaló Zolezzi.

Las críticas al sistema de selección universitario no son nuevas en Chile, debido a las diferencias sociales existentes en la estructura de los colegios, situación que es criticada por expertos en educación y por los mismos estudiantes.

De hecho, un cambio al respecto es una de las demandas del movimiento estudiantil, sin embargo éste ha sido resistido por el  gobierno.

La ministra chilena de Educación, Carolina Schmidt, ha señalado que el nuevo modelo no genera una clasificación pura, si no que duplica las notas de enseñanza media.

Esto genera importantes distorsiones e incentiva a los establecimientos al subir artificialmente las notas como una forma de compensar un mecanismo de selección universitaria, indicó.

Schmidt considera por tanto que el Consejo de Rectores "debe adoptar la fórmula que ha recomendado el Ministerio (de Educación) que establece un 'ránking' puro y que evita estas situaciones".

Sin embargo los estudiantes de los llamados colegios emblemáticos, los más tradicionales y de mejores resultados del país, han criticado el método, debido a las altas exigencias de sus establecimientos, ya que el peso relativo de sus calificaciones es superior al de los otros colegios en Chile.

En la escala de 1 a 7 del sistema escolar chileno, obtener 5,8 en un establecimiento emblemático, donde asisten los mejores alumnos, no es lo mismo que en un liceo vulnerable, dado las diferencias de exigencias.

Los estudiantes de los colegios emblemáticos consideran que el nuevo sistema los perjudicará, al bajar sus puntajes de selección a las universidades.

Esto ha sorprendido, pues los colegios emblemáticos han dirigido las manifestaciones estudiantiles.

De todos modos los dirigentes de la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios (Cones) han discrepado y apoyan la medida.

Esto ha motivado que algunos liceos, como el número 1 de niñas de Santiago, decidieran subir las notas de sus alumnas para compensar las diferencias y así competir de mejor forma, medida que levantó críticas.

"Con preocupación tuvimos que buscar una alternativa que evitara que el cambio de reglas en la admisión 2014 impactara negativamente en una menor ponderación de notas de enseñanza media de nuestras alumnas", señaló la directora del liceo, Julita Alvarado.

No obstante, la ministra Schmidt dijo que se está distorsionando el sistema al elevar las calificaciones.

Por su parte el director del Liceo Instituto Nacional, Fernando Pérez, anunció que interpondrá un recurso de protección a favor de sus alumnos y que busca el respaldo de sus pares de otros liceos de la comuna.

"Es un problema, es una situación que va a afectar a todos los estudiantes de estos colegios en donde, hasta hace tres meses, creíamos que la PSU era el principal instrumento para poder acceder a las carreras de las universidades del Consejo de Rectores o universidades tradicionales", explicó.

Los estudiantes no descartan movilizarse en los próximos días debido a esta situación, razón por la cual alumnos del Liceo de Aplicación, del Internado Nacional "Barros Arana", del Liceo 7, "Carmela Carvajal" y "Barros Borgoño" realizan asambleas.

Moises Paredes, de la Cones, hizo un llamado a los liceos emblemáticos. "Les queremos preguntar, ¿cuántos años más tienen que esperar esos estudiantes para entrar a educación superior? El 'ránking' de notas no los perjudica, pero sí aporta a la equidad", declaró Paredes.

El vocero estudiantil destacó la necesidad de sacar la PSU, "que tergiversa y genera brecha de 200 puntos entre colegios particulares y los demás. Las movilizaciones de los secundarios, desde el 2006 en adelante, apuntan a terminar con la prueba", afirmó.

En tanto, el vicepresidente del centro de alumnos del Instituto Nacional, Francisco Saba, señaló que no están en contra de la medida, sino que desean que la aplicación del "ránking" sea paulatina.

"A largo plazo es positiva", pero "no se debió armar de manera tan acelerada porque lo único que se conseguirá es que se inflen las notas", aseguró.

Las universidades de Chile y Católica, las de mayor prestigio del país, preparan un nuevo proceso de selección con el objetivo de aumentar los cupos de equidad destinados a alumnos vulnerables de establecimientos municipales y subvencionados.

Esto implica una tendencia a la inclusión en la educación superior en Chile, pues incluso algunas universidades se están plegando a la iniciativa con cupos y becas de estudio, una consecuencia de los más de dos años de movilizaciones estudiantiles bajo estas demandas.

"Somos conscientes de la importancia para nuestros estudiantes que haya alumnos de otras procedencias. Todos aportan al proyecto", dijo el rector de la Universidad Católica, Ignacio Sánchez.