Santiago. Dos equipos de astrónomos internacionales anunciaron los resultados de una investigación que arroja nuevas luces sobre las características de los agujeros negros supermasivos, informó este jueves el observatorio Alma, ubicado en el altiplano al norte de Chile.

"Alma ha revelado la existencia de una sorprendente estructura espiral en el gas molecular cercano al centro de (la galaxia) NGC 1433", dijo Francoise Combes, del Observatorio de París, autora principal del primer artículo.

"Esto explica cómo fluye el material hacia el interior para alimentar al agujero negro. Con estas nuevas y precisas observaciones de Alma descubrimos un chorro de material que fluye fuera del agujero, extendiéndose solo unos 150 años luz. Es el chorro molecular de este tipo más pequeño observado en una galaxia externa", añadió.

Utilizando las capacidades del observatorio Alma (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), los investigadores lograron estudiar los chorros de los agujeros negros en la galaxia NGC 1433 y en PKS 1830-2011, el primero muy cercano y relativamente tranquilo, y el segundo muy distante y activo.

Los agujeros negros supermasivos, son los que tienen miles de millones de veces la masa del Sol.

En la galaxia denominada PKS 1830-211, también lograron observar un agujero negro supermasivo con un chorro, pero este es mucho más brillante y activo y se encuentra en el Universo temprano.

"Observar con el Alma este caso de "indigestión" de un agujero negro ha sido casual. Estábamos observando PKS 1830-211 con otros fines y entonces detectamos sutiles cambios de color e intensidad en las lentes gravitatorias", dijo Combes.

"Tras estudiar con detalle este comportamiento inesperado llegamos a la conclusión de que estábamos observando, por un golpe de suerte, en el momento adecuado, justo cuando nueva materia fresca entraba en la base del chorro del agujero negro", dijo Sebastien Muller, uno de los coautores del segundo artículo.  Las investigaciones fueron publicadas en la revista Astronomy & Astrophysics.