Santo Domingo, EFE. Más de 23 millones de mujeres indígenas de América Latina y el Caribe enfrentan "profundas" desigualdades sociales, étnicas y de género, según un estudio revelado hoy en Santo Domingo por la Cepal, que llamó a los países de la región a avanzar en la protección de sus derechos.

El documento, titulado 'Mujeres indígenas en América Latina. Dinámicas demográficas y sociales en el marco de los derechos humanos', fue presentado en la XII Conferencia Regional sobre la Mujer, organizada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y que tiene lugar en la capital dominicana.

Los países analizados en el estudio son Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Nicaragua, Panamá, Perú y Uruguay.

El análisis cita cifras de censos de 2010 que señalan que la mayor población de mujeres indígenas entre esos países incluidos en el estudio se concentra en México, con más de 8,6 millones, seguido por Perú (3,2 millones) y Colombia (689.000).

Las indígenas tienen la potencialidad para ser generadoras de bienestar y desarrollo sostenible de sus pueblos, pero sufren discriminaciones de carácter económico, étnico, de clase y de género que se manifiestan en múltiples vulnerabilidades, según el estudio.

El informe precisó que el fenómeno de la migración tiene muchas veces consecuencias negativas en las condiciones de vida de las mujeres indígenas, ya que ellas terminan viviendo en sitios más pobres, precarios y sin seguridad.

Los países con mayor movilidad interna de mujeres indígenas son Panamá, Uruguay, Costa Rica y Ecuador, de acuerdo con la Cepal.

Si bien ha habido progresos en materia de educación, ya que más de 90% de los niños y niñas indígenas de 6 a 11 años van a la escuela en la mayoría de los países de la región, los avances son insuficientes, subrayó el informe.

Por ejemplo, menos del 15% de las indígenas de 20 a 29 años logró terminar el nivel escolar secundario en siete de los nueve países analizados.

El informe también puso en evidencia la pérdida del idioma original como resultado del proceso de escolarización.

La publicación señaló también que la maternidad adolescente (de 15 a 19 años) sigue siendo mayor entre las indígenas de todos los países analizados, con un rango que va entre casi 12 % en Uruguay a 31 % en Panamá.

En tato, la tasa de participación económica de las mujeres indígenas está muy por debajo de la de los hombres e incluso de la de las mujeres no indígenas, según la publicación.

En este aspecto citó a Panamá, donde la tasa de participación económica es de 19,3% entre las mujeres indígenas y de 44,4% entre las no indígenas, Colombia, donde los porcentajes son de 20,9% contra 36,1% y Costa Rica con 27,4% frente al 36,3%.

Ante este panorama, la Cepal llamó a los países de la región a poner práctica políticas que mitiguen la situación de desigualdad que viven las mujeres de estas comunidades, basándose en los estándares de derechos humanos y en los principios acordados en las recientes conferencias multilaterales sobre los pueblos indígenas.

El organismo consideró que la garantía del ejercicio de los derechos individuales y colectivos de las mujeres indígenas es indispensable para avanzar en la conquista de la igualdad en la región.

El informe fue elaborado por la Cepal en el marco del Observatorio de Igualdad de género de América Latina y el Caribe, con la colaboración del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), ONU Mujeres, la Fundación Ford y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).