La imagen deteriorada de Alberto Fujimori en el inicio del juicio por los llamados "diarios chicha", es parte de una estrategia de la defensa del ex mandatario para presentarlo como víctima del sistema de justicia del país, afirmó el abogado Carlos Rivera, del Instituto de Defensa Legal (IDL).

Indicó que la discusión debe centrarse en las razones por las cuales destinó millonarias cantidades de recursos del tesoro público para cumplir objetivos personales como la re-reelección y llevar a cabo una campaña de descrédito contra los opositores a su régimen (1990-2000).

"Ha logrado su objetivo pues todos hablamos de la salud de Fujimori y su apariencia, y no de las razones del robo de 122 millones de soles", anotó el jurista.

Consultado si también es una estrategia para poner en agenda nuevamente el tema del indulto, estimó que Fujimori ha cerrado esa posibilidad.

"La denegatoria del indulto por parte del Presidente Ollanta Humala marcó un antes y un después en el tema", subrayó Rivera, también abogado de los deudos de la matanza de Barrios Altos a manos del grupo paramilitar Colina, que operó durante la gestión de Fujimori.

Agregó que el propio Fujimori cerró esta posibilidad al decidir una estrategia mediática, abriendo cuentas de Twitter y Facebook, donde nunca mencionó el tema de su salud.

Mediante las redes sociales se dedicó a hacer política, ofreciéndose como asesor del mandatario, ha cuestionado las decisiones del Congreso, del Poder Ejecutivo y del Presidente de la República.

Sin embargo, dijo Rivera, ante el juicio por los "diarios chicha", de repente aparece un Fujimori enfermo, sin su acostumbrado cuaderno de notas y más bien con un "tensiómetro".

"Fujimori es el rey de las imágenes y es lo que está desplegando", comentó.

Precisó que en este juicio, la Fiscalía ha solicitado la pena máxima, es decir ocho años de condena.

"No puede evitar la condena pues existen pruebas contundentes que demuestran su responsabilidad. Por eso pretende presentarse como una víctima del sistema de justicia, y a la par su abogado realiza una serie de pedidos sin lugar ni fundamentos", explicó.

Rivera estima que al final, su defensa argumentará que el Tribunal fue parcializado, que el juicio se realizó de manera arbitraria, y que es una sentencia injusta.

"Es una estrategia más para los medios de comunicación y opinión pública: mostrarse como víctima del sistema de justicia, y no como un personaje que cometió delitos de manera sistemática", puntualizó.