El abogado del ex general Manuel Contreras, jefe de inteligencia del régimen militar chileno, ofreció intercambiar información sobre los detenidos desparecidos, a cambio de negociaciones en beneficio de su defendido y otros inculpados.

René López, abogado de Contreras, titular de la Dirección Nacional de Inteligencia (Dina) durante los primeros años del régimen de Augusto Pinochet, planteó una mesa de diálogo para lograr un acuerdo y dar con los restos de las personas desaparecidas luego de ser detenidas.

"Si el presidente (Sebastián Piñera) autoriza, podemos entrar a conversar, formar una mesa de diálogo, chequear antecedentes, buscar por ahí y por allá", señaló López.

Indicó que está la mejor disposición de las tres ramas de las Fuerzas Armadas, de Carabineros, de Investigaciones, y de toda la gente que participó en estos hechos, de colaborar de forma concreta y eficaz, "no voladores de luces, como tampoco queremos lo mismo del otro lado", apuntó.

Al mencionar lo que esperan a cambio de esa información, el abogado dijo que "eso es, justamente, lo que hay que sentarse a conversar" y planteó que la reducción de las condenas podría ser una posibilidad.

"No podemos hacer hipótesis sobre hechos, mientras no nos miremos a la cara y conversemos directamente el tema como hay que tocarlo, no como se ha tocado otras veces. Yo creo que esta será la verdad definitiva", dijo López.

El ex director de la Dina acumula sentencias por 360 años, debido a múltiples casos sobre violaciones a los derechos humanos.

Respecto al conocimiento que los ex militares condenados tendrían sobre el paradero de los detenidos desaparecidos, López afirmó que "no estoy diciendo que toda la gente que está acá tiene toda la información, obvio que más de alguien sabe algo, y no todo. La idea es entregar la verdad a la cara".

''Lo que estoy diciendo'', abundó, ''es que es muy posible que las partes, conversando directamente, puedan llegar a un entendimiento y saber resultados positivos respecto de lo que tanto han buscado''.

También indicó que depende, fundamentalmente, del presidente de la República, que autorice un cara a cara, una mesa de diálogo, "como quieran llamarlo, y nos sentamos a conversar".

Finalmente, argumentó que "si así fuera, estaría cerrando un capítulo enorme en el dolor de todos los chilenos y no tendría necesidad de irlo a decir a Nueva York, que va a cerrar la cárcel de Cordillera".

Este año, al cumplirse 40 años del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, en contra del gobierno del presidente Salvador Allende, Chile vivió un periodo de revisión histórica a raíz de los crímenes contra los derechos humanos cometidos durante el régimen militar.

El presidente Piñera reconoció que los partidos de derecha guardaron silencio ante los hechos, y ordenó el cierre de la cárcel de lujo Cordillera, donde Contreras y otros altos oficiales cumplían condenas, siendo trasladados a otro recinto con oficiales de rango menor.

En los 17 años de régimen militar (1973-1990), 3.000 personas fueron ejecutadas por ser militantes de izquierda, otros 30.000 fueron torturados, mientras 200.000 pasaron al exilio, en tanto que de 1.200 personas no volvió a tenerse información luego de su detención, aunque algunos restos han sido encontrados en las últimas dos décadas.