Montevideo. La Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) de Uruguay autorizó la construcción de una planta regasificadora cerca de Montevideo, un proyecto clave para el gobierno y que ha recibido críticas de algunos vecinos.

"El proyecto, en sus distintas etapas, no presentará impactos ambientales negativos residuales que puedan ser considerados inadmisibles", señaló la Dinama en el dictamen que este viernes publicó la prensa local.

La resolución agrega que "las inquietudes y solicitudes de información complementaria fueron evacuadas por el titular del proyecto y sus técnicos".

El consorcio Gas de Sayago, conformado por la compañía estatal de energía UTE y la petrolera ANCAP, adjudicaron la construcción del proyecto y su gestión por 15 años a la firma francesa GDF Suez.

La obra, que estará enclavada en una terminal marítima sobre el Río de la Plata, tendrá un costo de US$1.125 millones.

Para la Dinama, "los impactos ambientales identificados cuentan con medidas factibles de ser implementadas para ser prevenidos, mitigados o compensados".

El proyecto "redundará en múltiples beneficios" para "la generación de energía" al propender a la complementación de las fuentes de generación eléctrica en periodos de alta demanda, añade.

También promoverá la reducción de la dependencia energética por diversificación de la matriz y a la disminución de las emisiones atmosféricas de las centrales termoeléctricas y de los costos de generación. El permiso ambiental tiene una validez de dos años.

En una audiencia pública convocada este mes por la Dinama, en el marco de la ley de medio ambiente, algunos vecinos de la zona expresaron reparos al proyecto, que también tuvo el apoyo de otros.

La planta tendrá una capacidad de regasificación de 10 millones de metros cúbicos de gas licuado por día, expandible a 15 millones, y de almacenamiento a largo plazo de 263 mil metros cúbicos.

El ministro de Energía, Roberto Kreimerman, dijo hace unos días que la regasificadora que operaría a partir de 2015 representa un "hito en la estrategia energética" del país. Hasta el momento, Uruguay carece de hidrocarburos y debe importarlos.