Lima, EFE. El Banco Mundial destacó en Lima la importancia que tiene la administración del riesgo como un "poderoso instrumento" para que los países tengan la seguridad y los medios para progresar.

Este aspecto es uno de los mensajes claves del último "Informe Mundial de Desarrollo 2014 (IDM): Gestión de Riesgo para el Desarrollo", que fue presentado por su director, Norman Loayza, quien ha sido Economista Líder del Grupo de Investigación de Desarrollo Económico del Banco Mundial.

En la presentación del documento también participaron la Directora Regional del BM para Bolivia, Chile, Ecuador, Perú y Venezuela, Susan Goldmark, y el presidente del Banco Central de Reserva de Perú, Julio Velarde.

En el Informe Mundial de Desarrollo 2014 se analizan los riesgos, la manera de manejarlos y las repercusiones para el desarrollo económico y la reducción de la pobreza.

El BM indicó que las 147 crisis bancarias que han afectado a 116 países en los últimos 40 años "han dado lugar a importantes disminuciones de la producción y el empleo."

"Los enfoques eficaces de la administración de riesgo no solo pueden proteger a los pobres, también pueden abrir nuevas oportunidades para mejorar los resultados del desarrollo", señaló el organismo internacional.

El informe incidió en la necesidad "de adoptar una administración proactiva, sistemática e integrada del riesgo en vez de responder en forma no planificada e improvisada cuando se produce una crisis".

"Si bien la administración del riesgo puede salvar vidas y es una medida eficaz en función de los costos, los individuos y las sociedades enfrentan obstáculos y limitaciones como la falta de información y recursos, fallas en los conocimientos y en la conducta, ausencia de mercados y bienes públicos, y externalidades sociales y económicas", agregó.

El BM remarcó que, en ese sentido, "no basta con descubrir los riesgos: los obstáculos para la administración del riesgo también se deben detectar, priorizar y abordar mediante acciones públicas y privadas".

Norman Loayza opinó que "si bien los esfuerzos, la iniciativa y la responsabilidad de los propios individuos son esenciales para administrar el riesgo, si estos no cuentan con un entorno que los respalde, su éxito en términos de capacidad de recuperación y de prosperidad será limitado."

El Informe del Banco Mundial también recomendó la creación de mecanismos institucionales "que trasciendan los ciclos políticos" para mantener la perspectiva de largo plazo en la administración de riesgos.

Además, dijo que se debe promover la flexibilidad "dentro de un marco institucional claro y previsible" y ayudar a los grupos vulnerables con programas de protección social "que alienten la autosuficiencia y preserven la sostenibilidad fiscal".