La iglesia católica salvadoreña llamó  a las autoridades de El Salvador y Honduras a solucionar por la vía diplomática el conflicto de soberanía sobre la isla Conejo, en el Pacífico.

"Una disputa entre naciones puede ser muy grave, yo invitaría a los que toman las decisiones a una (solución) diplomática y que esta zona saliera altamente beneficiada en su desarrollo", dijo el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, en su tradicional conferencia de prensa celebrada en la Catedral Metropolitana.

La isla Conejo, de apenas un kilómetro cuadrado, está ubicada en el Golfo de Fonseca, en el Pacífico, región que El Salvador y Honduras comparten con Nicaragua.

"Por qué no tener un enfoque más positivo sobre esa área y desarrollarla conjuntamente, por qué no un trabajo de mayor diplomacia y en vez de estar enfrentados por un islote tan pequeño", cuestionó el prelado.

En lugar de estar peleando por un isla que "no representa mayor cosa", deberían de estar trabajando por desarrollar la zona del Golfo, indicó Escobar Alas.

"En esa zona del Golfo, donde Nicaragua, Honduras y El Salvador están tan cerca, ojalá pudiéramos beneficiarla, desarrollarla y que saliéramos ganando todos", enfatizó.

El conflicto en El Salvador y Honduras por la soberanía de la isla se reavivó desde septiembre pasado cuando unos soldados hondureños realizaron dos ceremonias en el islote.

Desde entonces se han dado una serie de intercambio de declaraciones entre ambos gobiernos, donde cada uno asegura que el islote es suyo y que nunca ha estado en disputa.

La Corte Internacional de Justicia de La Haya dirimió en 1992 un centenario contencioso limítrofe terrestre y marítimo entre ambos países, en el que la isla Conejo nunca estuvo como territorio reclamado.