Washington, Andina. El pedido de arresto domiciliario, planteado por el ex presidente Alberto Fujimori, constituye un imposible jurídico que no debe proceder, y su eventual aceptación sería ilegal y despertaría el rechazo internacional, advirtió este lunes la Oficina en Washington sobre Asuntos Latinoamericanos (WOLA).

"La detención domiciliaria es una medida preventiva preliminar cuando se abre un proceso judicial contra un acusado, pero no procede si existe una condena a prisión efectiva", precisó Jo-Marie Burt, profesora de la Universidad de George Mason y asesora principal de WOLA.

Según recordó, el ex mandatario fue condenado unánimemente por un tribunal de la Corte Suprema del país en un "proceso limpio, transparente e imparcial".

"El mundo entero saludó al Perú por su capacidad de sentar en el banquillo de los acusados a un ex jefe de Estado y procesarlo por graves violaciones a los derechos humanos así como varios actos de corrupción", indicó a la Agencia Andina.

Este martes, a las 15:00 horas (local), el juez supremo Segundo Morales Iparraguez resolverá el pedido de arresto domiciliario planteado por el ex mandatario, tras la audiencia realizada el último viernes.

Refirió, además, que Fujimori fugó del país y llegó a ser procesado debido a su extradición, tras lo cual fue condenado de todos los cargos en su contra.

"También es importante recordar que la condena de 25 años por ser autor mediato de los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta fue ratificada por otro tribunal de la Corte Suprema, también unánimemente", añadió.

Para Burt, las maniobras para liberar a Fujimori no solo constituyen una afrenta a las víctimas, sino que también le hace daño al sistema de justicia.

Sostuvo que insistir en buscar maneras de obviar una sentencia de la justicia demuestra una actitud antidemocrática y de falta de respeto a la ley.

Este martes, a las 15:00 horas (local), el juez supremo Segundo Morales Iparraguez resolverá el pedido de arresto domiciliario planteado por el ex mandatario, tras la audiencia realizada el último viernes.

Actualmente, Fujimori cumple una sentencia de 25 años de prisión efectiva por los delitos de homicidio calificado, lesiones graves y secuestro agravado por los casos Barrios Altos y La Cantuta, y los secuestros del periodista Gustavo Gorriti y del empresario Samuel Dyer Ampudia, ocurridos durante su gobierno (1990-2000).