Sala de Inversión. Durante el presente año, Argentina ha visto, para bien o para mal, como los electores han cambiado de posición, y los márgenes izquierda-derecha han presentado modificaciones.

Luego de las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) del mes de agosto y tras las elecciones para diputados, senadores y legisladores nacionales de este domingo, se observa un mensaje de los principales partidos políticos, principalmente de los sectores opositores al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que apuntan hacia una postura mucho más conciliadora y moderada a nivel económico, afirmó Germán Fermo, director de MacroFinance.

Según el experto, el país vive una realidad dual. Por un lado, el contexto internacional sigue siendo favorable y probablemente este escenario se mantenga al menos por los próximos tres años. Se sabe que las tasas comenzaron a subir en la parte larga de la curva en los EE.UU., y que dicho evento ha presionado a las materias primas. Si bien el escenario no es tan benévolo como en años anteriores, por muchos años más los Estados Unidos seguirá con una estancia muy acomodativa a nivel monetario, y eso es una buena noticia para la soja. Que Janet Yellen sea la reemplazante de Bernanke en la Fed ya lo dice todo: es más de lo mismo.

Por otro lado, a nivel interno, la Argentina enfrentará importantes desafíos todos corregibles a mediano plazo pero que en el corto están poniendo clara presión en ciertos aspectos macroeconómicos. Probablemente, el desafío más urgente se concentre en la pérdida de reservas que el país viene sufriendo desde el 2011, tal como lo muestra el siguiente gráfico, en el que "la caja en dólares" se convierte en prioridad número 1.

Desde hace dos años, la Argentina está perdiendo a razón de más de 5.000 millones de dólares anuales de reservas y todavía no ha encontrado la solución a este grifo, ya en lo que va del 2013 se han perdido 9.000 millones de dólares. Uno de los principales factores que generan este drenaje es el déficit energético y este aspecto no es un detalle trivial, ya que el país está consumiendo más de 8.000 millones de dólares por año.

3500De una u otra forma, nos encontramos frente a un mundo deseoso de bañarnos de dólares y por otro enfrentamos una realidad local en donde cada día hay menos dólares: el movimiento político hacia el centro bien podría conciliar ambos extremos. Es en esta dicotomía en donde se entiende por parte de los principales referentes políticos la intención de mover hacia el centro, la necesidad de mostrar una actitud económica menos extrema y si ese fuese el caso dicha actitud bien podría ser bienvenida por mercados internacionales dispuestos a financiar inversiones en el sector energético. No imagino cómo la Argentina podría resolver este problema tan grave y de tan lenta solución si no es con ayuda internacional: vivir “con lo nuestro” evidentemente ya no alcanza.

Más que por convicción, parecería que la política recibe de la economía una herencia preocupante y al mismo tiempo influenciante, generándole la necesidad de mover al centro y este movimiento si se confirma en los próximos años bien podría tener un claro impacto en el colapso de las primas de riesgo, enfatiza el experto.

No es la primera ocasión que observamos giros políticos por necesidad en este país. La Argentina tiene la histórica costumbre de ser radicalmente pendular y tengo la sensación de que nuevamente el péndulo comenzó a girar hacia el centro como reflejo de una necesidad. No es casualidad que, después de las PASO, la Bolsa de Valores de Buenos Aires, haya experimentado uno de los rallies más violentos en el mundo emergente del 2013: un movimiento potencial hacia el centro ocasionado por la necesidad de revertir el déficit energético implica el descuento de un escenario en donde la prima de riesgo de Argentina bien podría colapsar 500 puntos básicos y eso significa mucho valor por venir para un mercado de acciones, bonos e inmobiliario que ha sido muy castigado en términos relativos.