En Asunción, fueron cerradas al tránsito algunas calles y avenidas que llevan al centro y la policía reforzó los operativos de seguridad para evitar incidentes.

El traslado de un lugar a otro era un caos y, en algunas zonas, se prendió fuego a cubiertas de automóviles y se lanzaron petardos, aunque no se habían reportado incidentes más graves.

El proyecto de ley de asociación entre públicos y privados es visto por sectores obreros y campesinos de Paraguay como un intento de privatización o de enajenación del patrimonio de empresas estatales.

El actual senador Lugo comentó que "con la ley todos van a pagar para que sólo unos pocos se enriquezcan". "No al remate de la soberanía", expresó, según reporta la agencia DPA.

Cartes considera a esa iniciativa como una de las leyes fundamentales de su gobierno, junto con la de responsabilidad fiscal que limita los gastos de la administración pública y busca estabilizar las finanzas.

En una rueda de prensa que ofreció ayer domingo, el presidente Cartes afirmó que "todos los que están en contra quieren ser los únicos empleados".

"A mí me parece bastante contradictorio que todos estemos buscando generación de empleos y la gente se oponga a algo que generará precisamente empleos", declaró Cartes.

Grandilocuente, el presidente paraguayo prometió además que si vende "un ladrillo" de los bienes del Estado ofrecerá su cabeza en la plaza pública.

"Este gobierno, ni la asociación público-privada es la venta absolutamente de nada, es simplemente permitir al sector privado hacer inversiones donde el Estado no tiene los debidos recursos", insistió.

La ley de "Promoción de la inversión en infraestructura pública y ampliación y mejoramiento de los bienes y servicios a cargo del Estado", como se llama formalmente, ya fue aprobada en el Senado y si finalmente ocurre lo mismo en Diputados, entonces deberá ser promulgada por el Ejecutivo para su inmediata entrada en vigor.