La presencia militar de Honduras en isla Conejo es parte de un operativo para evitar el ingreso de armas desde Nicaragua, que "nunca se desmontó", afirmó en las últimas horas el presidente de El Salvador, Mauricio Funes.

Funes dijo a la prensa salvadoreña que desde finales de los años 80, el ejército de Honduras montó un operativo permanente de vigilancia en isla Conejo para evitar el ingreso de armas desde Nicaragua a la zona. "El problema es que ese operativo nunca se desmontó. Siempre ha habido vigilancia en esa zona", manifestó el mandatario.

El gobernante hizo referencia a las declaraciones del presidente de Honduras, Porfirio Lobo Sosa, en las que aseguró que el tema de isla Conejo está siendo usado por Funes para justificar la compra de aviones y ganar popularidad. Al respecto, expresó que no está utilizando el tema para ganar simpatía y anunció una posible compra de aviones militares a Chile, la cual deberá ser aprobada por la Asamblea Legislativa.

Recordó que los niveles de aprobación de su mandato rondan el 70 y 72% debido a los beneficios que ha llevado a la población, por lo que no necesita utilizar temas limítrofes para mejorar su imagen. "No estoy buscando ninguna reelección y la compra de aviones no tiene nada que ver con este conflicto", aseguró.

Los aviones. "Cuando yo asumí la presidencia recibí una solicitud para mejorar la flota aérea del ejército, ya que se tienen aviones desde hace 50 años los cuales ya ni se fabrican. Los altos mandos expresaron la necesidad de apoyar la fuerza aérea", dijo Mauricio Funes.

Funes recalcó que existe un acuerdo firmado entre los presidentes de Nicaragua, Honduras y El Salvador, en el que se declaró la isla como una zona de paz, armonía y bienestar económico.

El ministro de Defensa de El Salvador, David Munguía Payés, señaló la semana pasada que su país carece de la fuerza militar para "disuadir" a Honduras sobre su soberanía en isla Conejo.

“La Fuerza Aérea hondureña tiene la capacidad de incursionar en El Salvador y en 40 minutos destruirnos presas, objetivos estratégicos y atrasar el desarrollo 20 años del país. En una decisión apresurada, los hondureños lo pueden hacer y ya nos quedamos fregados”, dijo el funcionario a los medios del país vecino.

En relación a la renovación de la flota salvadoreña, Funes afirmó que "existe una iniciativa para comprar aviones del gobierno de Chile a un precio aceptable, lo que permitiría fortalecer y regular la fuerza a nivel centroamericano. El ministro David Munguía Payés ha dicho que nuestros aviones no están a la altura de las aeronaves hondureñas. Nosotros tenemos una excelente infantería, mientras que Honduras tiene una mejor aviación".

De acuerdo al presidente salvadoreño, al inicio de su gestión el gobierno de Brasil le ofreció 10 aviones "super tucanos", que son aeronaves de buena calidad y a un precio más bajo que aviones de fabricación israelita y estadounidense.

Aunque expertos en el área vieron con buenos ojos la adquisición, esta no prosperó debido a las críticas de diferentes sectores, quienes manifestaron que dichos fondos debían ser utilizados para invertirlos en proyectos de beneficio para la población.

Asimismo, recalcó que existe un acuerdo firmado entre los presidentes de Nicaragua, Honduras y El Salvador, en el que se declaró la isla como una zona de paz, armonía y bienestar económico.

"Nadie ha hablado de declarar guerras; en los tiempos modernos los conflictos se solucionan de manera diplomática. Por ello hicimos un compromiso de no crear situaciones que generen tensión e inestabilidad entre los tres países", apuntó.

A inicios de septiembre, la Secretaría de Relaciones Exteriores de Honduras rechazó una protesta del gobierno de El Salvador sobre el izamiento del Pabellón Nacional en isla Conejo. En ese sentido, aclaró a las autoridades salvadoreñas que "la isla Conejo no estuvo en disputa en la Corte Internacional de Justicia durante la controversia terrestre, insular y marítima entre El Salvador, Honduras y Nicaragua".