Asunción, EFE. Más de la mitad del aumento del Producto Interno Bruto de Paraguay en los últimos dos años es atribuible al incremento de las remesas, cuyo valor en guaraníes casi se duplicó en ese período, según un estudio divulgado hoy por un centro de estudios de Asunción.

De acuerdo con el Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (CADEP), el país suramericano creció en 2011 y 2012 tan solo un 0,97% anual, pero ese dato habría sido mucho peor de no ser por las remesas, que aportaron un 0,55% al alza del PIB.

Los paraguayos residentes en el extranjero enviaron a sus familias 528.500 millones de guaraníes en 2012 (US$119 millones al cambio actual), según el Cadep, que se basó en datos del Banco Central del Paraguay y del Banco Mundial.

Con ello, las remesas se convirtieron en la cuarta fuente de divisas, tras las exportaciones de soja, cereales y carne.

En comparación con 2010, los envíos ascendieron a 273.600 millones de guaraníes (casi US$62 millones).

Hasta junio de este año, las remesas sumaron 232.200 millones de guaraníes (unos US$52 millones de dólares), según el estudio, elaborado por el especialista del CADEP Juan Cresta Arias.

Como en años anteriores el principal origen de las remesas enviadas a Paraguay es España, seguido por Estados Unidos y Argentina.

Las cantidades que entraron en Paraguay se incrementaron de forma exponencial desde 2005, con la excepción de 2008, cuando solo subieron un 2,1% y 2009, cuando decrecieron un 0,6%, que fueron los primeros años de la crisis en los países avanzados.

Desde entonces el flujo ha vuelto a aumentar, incluso desde España, pese a su difícil momento económico.

Desde ese país europeo los paraguayos enviaron a sus casas 101.900 millones de guaraníes en 2009 (23 millones de dólares) y 296.100 millones el año pasado (casi US$67 millones).

Según datos de 2011 de la Secretaría paraguaya de Desarrollo para Repatriados y Refugiados Connacionales, alrededor de 1,1 millones de paraguayos residían fuera del país, en su mayoría en Argentina (unos 800.000), España (150.000) y Estados Unidos (70.000), entre documentados e indocumentados, según las últimas cifras disponibles.