Tarija. El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Carlos Villegas, anunció que, con el propósito de materializar la producción industrial de resinas de plástico, Bolivia invertirá US$5.000 millones para construir cuatro nuevas plantas de etileno-polietileno y otras dos de propileno-polipropileno.

"Es un monto alto de inversión, pero no tiene porque amilanarnos. Al contrario, esta planta petroquímica va a ser una realidad, estamos estudiando ya el proyecto, y la mayor parte para el financiamiento va a provenir del Estado y una parte de acuerdos y compromisos con socios extranjeros", manifestó Villegas, en el Encuentro Nacional de Soberanía Hidrocarburífera de Tarija.

Según el presidente de YPFB, los nuevos complejos de producción de plásticos producirán 600.000 toneladas métricas anuales (TMA) de polietilenos y otras 200.000 TMA de propileno, a partir del procesamiento de las materias primas como el etano y el propano obtenidas de la Planta de Separación de Líquidos Gran Chaco que se construye actualmente en Yacuiba.

Asimismo, dijo que la ingeniera conceptual del nuevo proyecto de industrialización de los hidrocarburos está a cargo de la empresa italiana Tecnimont que realiza los estudios de ingeniería básica.

De acuerdo a los estudios proyectivos, señaló que se prevé que las plantas de propileno y polipropileno estén listas en 2018 y las plantas de etileno, dos plantas de polietileno de alta densidad, y una de polietileno lineal de baja funcionen el 2022.

"Vamos a cambiar el perfil productivo del país, es un reto importante para los bolivianos. Con este complejo, Bolivia ingresará a la era de los plásticos. De acuerdo a estudios y análisis de mercado, la demanda de estos productos en América Latina, América y Asia va a continuar. Este complejo va a encumbrar un futuro promisorio para toda la sociedad boliviana", agregó.

Destacó que con la implementación de la petroquímica de plásticos, se espera un impacto positivo para Bolivia, al agregar mayor valor a la comercialización de gas natural, generar empleos directos e indirectos y divisas por la exportación de excedentes y la sustitución de importaciones.

"La industrialización del gas natural es una realidad, y en los próximos años, se afianza con el desarrollo de los complejos productivos industriales de Amoniaco Urea y Olefinas y Poleolefinas (petroquímica del plástico), permitiendo revolucionar la capacidad productiva del país", subrayó.