La ciudad, donde se agudizó en los últimos meses la guerra entre los narcos y la policía, está vigilada por 700.000 cámaras de seguridad privada y unas 1.000 instaladas por las autoridades, según un informe divulgado hoy.

Así lo señala un informe divulgado hoy, que destaca que esa masiva instalación de cámaras ocurrida en los últimos años hizo que la llamada "Ciudad Maravillosa" tenga uno cada nueve habitantes con aparatos instalados prácticamente en cada cuadra del centro, en todos los edificios de clase alta y cada vez más en los de clase media baja.

Incluso las hay en algunas favelas y esto ganó notoriedad en julio cuando la policía mató a un vecino de Rocinha, aún desaparecido, y para ocultar el crimen desactivó las cámaras que la propia fuerza había colocado en ese barrio del sur carioca, según la investigación realizada por la Justicia.

"Cada día pasamos delante de por lo menos diez cámaras antes de llegar al trabajo; hace 30 años la vigilancia electrónica era cosa de grandes empresas, pero hoy cualquier edificio tiene la suya", señaló Denise Mury, de la asociación de Empresas de Sistemas Electrónicos de Seguridad.

El informe, publicado por el diario O Globo y reportado por la agencia Ansa, señala que frente a tamaña diseminación de vigilancia privada en espacios públicos comenzó a surgir un debate sobre el derecho a la privacidad en la ciudad que será sede de la Copa del Mundo de 2014 y las Olimpíadas de 2016