Invertir más en infraestructura es una necesidad que afecta no sólo a los países de la región, sino de todo el mundo, sobre todo considerando que a través de este ámbito se contribuye a la inclusión social, a la generación de oportunidades de empleo y al desarrollo de sociedades más competitivas. Dentro de este ámbito, el sector privado juega un gran papel, sin embargo, el mayor peso recae en las finanzas públicas.

La región ha venido creciendo en los últimos dos años a una tasa anual promedio del 4,1%, indicador que supera al promedio mundial, lo cual refleja, entre diversos aspectos, un aumento en el uso de servicios de infraestructura, tal como especificó el diagnóstico estratégico de la infraestructura en la región, titulado "IDeAL: la infraestructura en el desarrollo integral de América Latina" presentado por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).

A modo de ejemplo, el movimiento aeroportuario ha crecido a tasas del 10% anual acumulativo en el quinquenio 2008/2012, mientras que el movimiento de contenedores en los principales puertos creció en los últimos dos años a una tasa promedio del 5% anual, según detalló el informe.

Dentro de las tendencias que se apreciaron en el documento, no solo resalta el incremento en el uso actual de los diversos servicios de infraestructura, sino también, los aspectos que van a incentivar mayor demanda en el futuro.

"El aumento del peso relativo de las clases medias en los países de la región y la creciente apertura comercial que adoptan varios países al avanzar en tratados de libre comercio. Ambas tendencias impactan sensiblemente sobre las demandas de infraestructura, y alertan sobre la necesidad de acelerar el ritmo de su ampliación y mejoramiento", reveló el estudio.

En la versión 2011 del informe, se especificaron diversas urgencias y propuestas, destacando la construcción de los metros de Panamá y Quito, en Ecuador. Y es que este tipo de iniciativas son de gran importancia, considerando que las ciudades han experimentado una expansión territorial que ha implicado tener que trasladar no solo más personas, sino también más bienes, por lo que despierta enormes desafíos en el transporte terrestre y portuario.

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A lo anterior se tiene en cuenta que los movimientos de bienes y personas, tanto internos como internacionales, se han incrementado en el último tiempo, incluso, en algunos casos a tasas muy altas.

Transporte territorial. Unos de los grandes desafíos para la movilidad territorial, considerando que las ciudades extienden su áreas en bajas densidades y con escasa planificación, son que la distancias y los tiempos de viajes crecen dramáticamente.

Un ejemplo de esto es México, dado que, de acuerdo a lo especificado en el informe, estudios recientes muestran que en las ciudades grandes y medianas se ha duplicado la población en los últimos 30 años, siendo que la superficie urbana se multiplicó por siete.

A lo anterior hay que sumarle el intenso aumento de la motorización, que en automóviles particulares ha mostrado tasas de crecimiento superiores al 6% anual, mientras que el caso de las motos ha experimentado un crecimiento más explosivo, considerando que en cinco años el parque prácticamente se duplicó. En Argentina, Brasil y Colombia el fenómeno ha sido muy intenso, lo que ha contribuido a la movilidad pero ha generado riesgos de seguridad.

A los retos anteriores se suma el crecimiento de las demandas, los vínculos con otras áreas de política pública y algunos importantes efectos indeseados, como la financiación del transporte público urbano, el cual es clave para la movilidad sostenible en las ciudades.

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"Varios eventos sociales recientes han puesto a este servicio en una posición destacada en la agenda política de la región, reflejando la sensibilidad de la población a las condiciones de precio de su movilidad cotidiana", concluyó el reporte.

Es así como el financiamiento del transporte público es un serio ítem a tratar en la región, tanto desde el punto de vista de su expansión y mejora como del apoyar su operación. A raíz de esta situación, el texto plantea ciertas cuestiones, como: qué pagan los contribuyentes y qué pagan los beneficiarios: cómo organizar los subsidios para que sean efectivos y alcancen a los sectores sociales que los precisan, cuáles son los intereses y roles de os gobiernos nacionales y locales respecto al transporte urbano y su financiamiento, entre otros.

Transporte marítimo. El movimiento de cargas se ha recuperado lentamente tras la caída que experimentó en 2010, aunque sin alcanzar aún el nivel de 2009. Dentro de este escenario, Brasil, Chile y Colombia dan cuenta de casi el 80% del tráfico.

En lo que concierne a los retos que enfrentan los puertos de la región, está la modificación de algunas rutas de comercio y la incorporación de buques de mayores dimensiones. Dentro de esta perspectiva, la ampliación del Canal de Panamá es una ayuda, dado que con las mejoras se duplicará la capacidad del canal -se construirá un carril de tráfico que permitirá el tránsito de buques con un porte máximo que triplicará al actual- y se abrirán las oportunidades para mejorar la competitividad de la región y el desarrollo de actividades logísticas.

Sin embargo, este tipo de mejoras deberá replicarse en los diversos puertos de la región, los cuales no podrán quedar ajenos de realizar cambios.

"Los puertos de la región deberán adecuarse para atender buques mayores -que tendrán menos paradas- y posicionarse en una estructura de rutas con crecientes transbordos. Ello implica no solo mejorar su infraestructura y equipamiento, apoyados por marcos regulatorios adecuados, sino también atender conflictos ciudad-puerto, crecientes requerimientos ambientales y mejoras en la facilitación del comercio", especificó el texto, aclarando que de esta forma tendrán la oportunidad de posicionarse en las nuevas cadenas de valor internacionales.

Desafíos. El estudio identificó ciertas oportunidades, dentro de las cuales está el avanzar en los mercados globales de alimentos procesados y productos de horticultura y fruticultura, turismo, entre otras áreas, para lo cual se requiere de servicios de infraestructura en una cantidad y calidad que "el modelo de desarrollo actual no está generando, y cuya falencia puede ser un obstáculo para aprovechar las oportunidades y mejorar la calidad de vida".

Lo anterior es un fenómeno que se está experimentando en todo el mundo, siendo un claro caso América Latina, donde las demandas están creciendo a un ritmo mayor que la inversión.

Frente a esta situación, el documento plantea que para poder acortar las brechas de infraestructura es importante el rol del Estado y que dentro de los retos está el liderar una planificación estratégica, regular mercados mixtos en el que participan tanto prestadores públicos como privados, lograr mayores escalas de producción de infraestructura que requieren ampliar las capacidades y coordinar múltiples políticas públicas.

El informe además hace hincapié en la buena gestión que se le debe dar a los activos, dado que esto permite reducir las necesidades de inversión y gastos de operación. Para explicar mejor este punto, detalla como ejemplo el de las carreteras, las cuales al presentar falta en el mantenimiento preventivo luego obliga anticipar inversiones de reposición, resultando en mayores costos de ciclo de vida.

Además, la CAF apela que para potenciar el desarrollo de la infraestructura sostenible es clave que "ante el vigoroso crecimiento de las demandas, no debe solo preverse ampliar las dotaciones de infraestructura, sino apuntar a su uso racional",

En lo que respecta a movilidad urbana, pueden aplicarse medidas a corto y largo plazo. Dentro de las primeras está el cambiar el horario de las actividades que generan viajes, aplicar cargos por el uso de carreteras, cargos por congestión, restricciones de circulación y mejorar la gestión del transporte público, entre otras. Con respecto a las de largo aliento, están enfocadas en orientar el uso del suelo de manera de reducir la concentración y longitud de los viajes.

En cuanto a las falencias, en lo que concierne a transporte, los problemas más comunes, de acuerdo a la CAF, son los "estudios básicos inexistentes o incompletos, las dificultados para la gestión de predios, las intervenciones no previstas en redes de servicios, contratos débilmente estructurados en términos de asignación de riesgos y manejos de contingencias, el licenciamiento ambiental y la falta de incentivos para una gestión eficiente de los activos".

Todo lo anterior es sumamente importante si además se considera que América Latina posee una participación pequeña de los mercados globales de transporte y logística, aunque es allí donde se registran las tasas más altas de crecimiento.