El programa Juntos promueve cambios positivos en la salud, educación y nutrición de las comunidades nativas en las cuales interviene y llega efectivamente a las familias más pobres del país, señala un estudio internacional conocido este domingo.

El “Estudio etnográfico sobre la implementación y los efectos socioculturales del programa Juntos en seis comunidades andinas y amazónicas del Perú, se realizó dentro del convenio de cooperación institucional entre el International Food Policy Research Institute (IFPRI) y la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).

La investigación financiada por la Unidad de Género y Diversidad del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se desarrolló en las comunidades de Sarhua (Ayacucho), Betania (Junín), Sicta (Puno), Achoaga (Amazonas), Nuevo Progreso (Loreto) y San Francisco de Ahuay en Huancavelica, donde se habla el idioma quechua, asháninka, aymara y shawi.

La investigación revela que el Programa Juntos es altamente valorado en las seis comunidades seleccionadas y asegura que en ninguna de ellas se identificó la existencia de filtraciones, sino más bien el deseo que se amplíe la cobertura a otras familias indígenas en situación de pobreza.

Respecto a la entrega del incentivo monetario, puntualiza que se constató que los hogares usuarios invierten la mayor parte del bono en comprar alimentos, ropa, uniformes y útiles escolares.

En ninguna comunidad se identificó que el bono hubiese funcionado como un incentivo en la disminución del trabajo de las familias. Tampoco se identificó casos de embarazos motivados por el interés de recibir tal beneficio, señala el texto.

Mayor asistencia escolar

En el documento también se asegura que la presencia del Programa Juntos en las comunidades analizadas ha incrementado la demanda de los servicios de obtención de documentos de identidad, salud y educación.

En consecuencia de ello, en esta comunidades aumentó la matrícula escolar así como un mayor interés en asistir a la escuela. Asimismo, de acuerdo al estudio, Juntos ha contribuido a asegurar la educación de las niñas, pues verifica que los hogares matriculen y envíen a sus hijas a los centros escolares.

De igual modo se sostiene que la presencia de Juntos se asocia a una mayor demanda de los servicios de vacunación, monitoreo del crecimiento de los niños y chequeos prenatales.

“Se ha comprobado además que el programa Juntos ha logrado algunos efectos alentadores en materia de género, entre los cuales figuran el incremento de la autoestima de las usuarias, una mayor participación de las mujeres indígenas en las decisiones dentro del hogar y de la comunidad”, apunta el documento

Se precisa igualmente que en la gran mayoría de los casos, Juntos propició la primera interacción de las usuarias con el sistema financiero. “Se constató que las familias valoraban esta oportunidad pues consideraban que ampliaban sus horizontes y oportunidades”.