Ciudad de México. Excelsior.com.mx. Seis de cada diez trabajadores en México labora en condiciones de informalidad.

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revela que 29,3 millones de ocupados en el país azteca carecen de contrato escrito, prestaciones básicas, acceso a servicios de salud y, por si fuera poco, obtienen bajas remuneraciones.

De acuerdo con el organismo descentralizado, poco más de la mitad de los trabajadores que laboran en condiciones de informalidad son subordinados, 33% trabajadores por cuenta propia, 11% no remunerados, mientras que 3% son empleadores.

“Se trata de personas que laboran en condiciones de vulnerabilidad al no tener siquiera un contrato que respalde su relación de trabajo. Los mexicanos en estas condiciones trabajan tanto en empresas formalmente constituidas como en diferentes gobiernos”, indicó Flavia Rodríguez, directora general de finanzas públicas de la consultoría Aregional.

Estadísticas del Inegi indican que hasta septiembre de este año, de 49,5 millones de mexicanos incorporados el mercado laboral, 58% obtienen ingresos por su trabajo de hasta tres salarios.

“El mercado laboral formal genera principalmente plazas laborales de bajos niveles salariales que requieren la inversión de un tiempo importante, lo que provoca que muchos terminen trabajando en condiciones de informalidad”, aseguró Alfonso Bouzas, del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

De acuerdo con Angélica Tello, responsable del área legal de la consultora Ser Pyme, “los trabajadores están más preocupados por obtener ingresos para solventar gastos diarios que ahorrar.”

Efectos. 1.-La informalidad conlleva a que los préstamos bancarios sean casi nulos para este sector de la población, impactando al consumo interno.

2.- Ahorrar no es una palabra en el “diccionario del empleado mal pagado”, lo que a futuro genera problemas sociales y económicos al país.