El estadounidense Forest Key hace cinco años trabajaba en China y constantemente se quejaba de lo difícil que era encontrar alojamientos que no fueran de las grandes cadenas. Entonces su gen emprendedor, producto de una formación en Silicon Valley, se activó: ¿por qué no ofrecer marketing digital para hoteles difíciles de encontrar? Así, en 2010, nació Buuteeq. Hoy 5.000 hoteles u hostales cuentan con sus servicios. “Dejé mi trabajo en Microsoft para hacer esta locura”, dice su fundador, quien ha conseguido US$17 millones para impulsar la empresa. 

Se trata de un software que utiliza “la nube” y que se vende a los hoteleros para que promocionen y hagan ventas directas de reservas y otros servicios, sin intermediarios, a través de internet. Consiste en una primera versión del sitio web del hotel, un entrenamiento al hotelero para que lo administre y modifique a su gusto. Dependiendo del plan contratado, también ofrece soporte para revisar las estadísticas del sitio y asesoría de mejoramiento. Cuenta con traducción en 15 idiomas y herramientas ajustadas a las distintas culturas.  

“La jugada gringa siempre es apostar por Miami como sede para Latinoamérica, pero yo puse mis fichas en Santiago de Chile”, dice Key, quien posee un vínculo sentimental con el país: su padrastro es chileno y de niño vivió en el balneario de Zapallar. “Al principio pensamos que fue un error”, pero las cosas mejoraron cuando Chile comenzó a recibir profesionales de diferentes países de la región que pudimos contratar, destaca. “Estamos muy interesados en la diversidad, y no porque ser diverso sea ‘choro’ (cool), sino porque con eso les podemos ganar a los competidores que no son diversos”. 

América Latina, junto con Asia, es la estrella de la empresa: una de las regiones de mayor crecimiento en nuevos hoteles construidos y número de pasajeros. El negocio de Buuteeq explotó en 500% en América Latina en los últimos seis meses. “Esperamos continuar con ese nivel y en los próximos dos años llegar a una oficina de 100 personas sólo en la región”, concluye Key.