Panamá, Xinhua.  La construcción de un muelle, de una calle y de un muro de contención, además de la colocación de tanques de reserva de agua y combustible en la isla panameña de Coiba (en el Pacífico), como complemento a una base naval, estarían poniendo en peligro una de las principales reservas naturales del país.

El cuestionado proyecto, en una isla que es reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) como patrimonio de la humanidad, tiene un costo estimado de US$4,2M, y es cuestionado por sectores ambientalistas del país, publicó hoy el matutino "La Prensa" de la capital.

El medio señaló que la base aeronaval del Ministerio de Seguridad Pública fue edificada en 2011 con un costo US$1,7M, antes de referirse al contenido de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) aprobado este año por la estatal Autoridad Nacional del Ambiente (Anam).

Según el rotativo, en el documento se señala que para rellenar el inicio del muelle, rehabilitar el camino de acceso a la base y adecuar los sitios en donde se instalarán los tanques de almacenamiento se requiere eliminar vegetación.

El informe también dice que "el desarrollo del proyecto conlleva la eliminación de la vegetación en los sitios de trabajo, el movimiento de tierra, la utilización de equipos y la ejecución de otras acciones generadoras de ruido que perturbarán el hábitat de las especies de fauna terrestre".

También se mencionó la posibilidad que se vean afectadas algunas colonias de coral durante la apertura de hoyos para instalar e hincar los pilotes al final del muelle, por lo que se deberá ejecutar un plan de rescate y reubicación de estos organismos, si es necesario. Se agregó que "el desarrollo del proyecto conlleva modificar la composición del paisaje".

En sus comienzos la obra implicaba la demolición del viejo muelle que conducía a un centro penitenciario que operó en la Isla de Coiba -que fue cerrado en 2004-, así como de todas la estructuras que no eran requeridas para el proyecto y de cualquier otra estructura no señalada para permanecer en su sitio, indicó el estudio.

Sin embargo, en una nota firmada por la directora de Areas Protegidas y Vida Silvestre de la Anam, Ibelice Añino, se rechazó esta parte de la etapa de construcción, además de pedir al gobierno panameño acogerse al plan de manejo que establece una zona histórico cultural.

"Aprovecho para recordar que Coiba es un sitio patrimonio mundial reconocido por el centro de patrimonio mundial de la Unesco, por lo que el Estado adquiere mayores compromisos en el cumplimiento de las normativas ambientales vigentes y la salvaguarda de los recursos naturales de los sitios en mención", se añadió en el nota.

El impreso destacó, además, que en un informe de junio de 2013, la Unesco criticó la posibilidad de alterar esa reserva para construir una base sin un EIA.

Tania Arosemena, representante del no gubernamental Centro de Incidencia Ambiental (Ciam) de Panamá, aseguró que para desarrollar proyectos en la isla se requiere de estudios, y teniendo en cuenta las características del lugar.

Consideró lamentable que el gobierno construya instalaciones en una reserva forestal bajo el pretexto de la seguridad.

No había sido posible contactar aún a un representante del Ministerio de Seguridad Pública para conocer su opinión sobre el tema.