Asunción, EFE. El obispo paraguayo Lucio Alfert criticó hoy, durante una multitudinaria homilía en la localidad de Caacupé, a los congresistas que "en vez de servir al país, cubren sus fechorías con la inmunidad parlamentaria", días después de que el Senado aceptara retirar el aforamiento a uno de sus miembros.

El religioso cuestionó a las autoridades electas "usurpadoras" que no sirven a la ciudadanía que los votó y valoró las recientes manifestaciones ciudadanas que lograron que el Senado reconsiderara el jueves su decisión de mantener la inmunidad parlamentaria de un senador imputado por un caso de nepotismo y estafa.

El obispo del Vicariato Apostólico del Pilcomayo, Lucio Alfert, realizó su manifiesto durante la misa ofrecida en la basílica de Caacupé, dentro del novenario en honor a la Virgen de los Milagros, preludio de la masiva peregrinación que realizan cada año los religiosos paraguayos el 8 de diciembre a esta localidad.

La Cámara alta paraguaya decidió el jueves por unanimidad retirar la inmunidad del senador del gobernante partido Colorado Víctor Bogado, acusado de cometer estafa, tras una campaña de protestas ciudadanas para que sea procesado por la Justicia.

El pasado 14 de noviembre, el Senado rechazó el desafuero de Bogado, lo que motivó ese mismo día una manifestación en Asunción de repudio contra los 23 legisladores que votaron contra la pérdida de inmunidad.

La prensa lleva casi dos meses aireando casos y reclamando que el Legislativo haga pública su lista de funcionarios, con sus correspondientes sueldos, tras denunciar ejemplos como el de una candidata a Miss Paraguay y la niñera de las hijas de Bogado que cobran seis y ocho millones de guaraníes (entre US$1.360 y US$1.800) sin función conocida.

"Felicito a todos los que no están dispuestos a aceptar estas situaciones y se manifestaron hace unos días", expresó el obispo en declaraciones recogidas por el diario ABC Color.

Alfert criticó el Estado paraguayo por no cumplir tres sentencias internacionales emanadas de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que en 2006 condenó a Paraguay a devolver a la comunidad indígena Sawhoyamaxa de la etnia Enxet, 14.000 hectáreas usurpadas por un ganadero alemán afincado en el país.

"Que se respete el derecho de los pueblos indígenas a la consulta previa en cualquier ámbito en sus actuales condiciones de vida", reclamó el prelado.

"Soñamos con un país donde la presencia de los indígenas no sea una molestia. Soñamos con cristianos auténticos con espíritu y compromiso", manifestó.