Ocho año atrás, el 30 de noviembre de 2005, la venta de Grupo Mexicana de Aviación a Grupo Posadas por US$165.5M parecía la decisión más acertada, al lograr separarla de la Corporación Internacional de Transporte Aéreo (Cintra), empresa que también controlaba a Aeroméxico.

Sin embargo, la falta de táctica, el abuso y una mala estrategia de administración por parte de su consejo, encabezado por el empresario Gastón Azcárraga durante los primeros cinco años, la llevó a lo que es hoy día: una empresa en concurso mercantil, con altos pasivos y conflictos laborales y legales.

Un ex directivo de la compañía, quien solicitó omitir su nombre, indicó que las condiciones en que Cintra le vendió la compañía a la empresa que encabezaba Gastón Azcárraga y su operación inicial eran positivas, pues incluso ya como una compañía privada intentó comprar a Aeroméxico.

Al respecto, Miguel Ángel Yúdico, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de Transportes, Transformaciones, Aviación y Servicios Similares (SNTTTASS) consideró como algo “lamentable” que durante el aniversario de la compra la compañía, con más de 90 años de existencia, ésta se encuentre sin operar y sin una solución.

“La compra de Mexicana parecía uno de los mayores aciertos, pues Gastón Azcárraga era considerado incluso el empresario del año, pero no había forma de que los trabajadores se enteraran del saqueo que realizaba a la empresa”, opinó Yúdico.

Según el acta del concurso mercantil de Mexicana de Aviación, de la que Excélsior tiene una copia, la situación financiera de Compañía Mexicana de Aviación acredita que al 30 de junio la empresa tenía un activo total de más $9. 675M (US$739.1), contra un pasivo total de más de 15. 750M. (US$1.151M)

La información disponible detalla que tres años antes de caer en concurso mercantil, Mexicana fue incrementando su pasivo año tras año. 

Sólo en 2007 reportó una pérdida de $563M (US$43M), mientras que en 2008 la cifra subió a $964M (US$73.6M) y en 2009 el monto fue de dos mil 188 millones de pesos (US$167.72M) .

Piden préstamos

Pese a las condiciones en las que se encontraba la compañía, la administración de Azcárraga aún logró comprometerla con préstamos para poder resarcir la crisis de Mexicana, impactada no sólo por su administración, sino por la crisis internacional y la de la influenza, por lo que empresario solicitó un préstamo con Banorte por más de $1.500M (US$114.6)M y otro con Bancomext de más de 990 millones, (US$75,6M), dos de los pasivos que ahora ahogan a la aerolínea.

Fernando Gómez Suárez, consultor independiente del sector aeronáutico, recordó que cuando Mexicana de Aviación estaba en manos de Cintra llegó a ser la aerolínea nacional con mayor captación de pasajeros, pero tras la venta empezó a decaer.

Según el especialista, es claro que existieron excesos en los gastos de operación de la empresa que beneficiaron a compañías de Grupo Posadas.

Incluso la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) ha solicitado que se investiguen los movimientos relacionados con los servicios de información tecnológica que se prestaban a Mexicana, pues la aerolínea tuvo que adquirir servicios a la empresa Conectum, subsidiaria de Grupo Posadas. 

Lo mismo sucedió en el caso del sistema de reservaciones en el que se contrató al Center Conexo, también subsidiaria de la compañía hotelera.

Gómez Suárez destacó que “de no haber caído en concurso en 2010, Mexicana ya se habría diluido, pero no sus subsidiarias como Click o Link, debido a que éstas tenían otro tipo de contratos con los trabajadores respecto de los que se tenían en Mexicana.

Sin acuerdos

En tanto, el ex directivo de Mexicana quien pidió no ser citado, dijo que la estrategia de Azcárraga era deshabilitar a la aerolínea principal, pues ya no podría soportar los pasivos laborales, pero la situación se le salió de control.

Yúdico señaló que lo más “absurdo” es que para poder regresar a volar ahora la empresa necesita el doble del dinero con la que fue comprada, es decir, US$350M.

Agregó que hasta el momento la situación de la compañía se mantiene igual que hace tres años, pues aún no se llega a un acuerdo con los acreedores de Mexicana MRO sobre cómo se liquidará a los trabajadores ni tampoco existe un inversionista, por lo que incluso podría darse la quiebra de las aerolíneas.