El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, pronosticó que la economía del país crecerá a una media del 4% anual entre 2014 y 2022, en parte porque está convencido de que la crisis internacional empieza a llegar a su fin.

"No volverá a haber una crisis como la del 2008", porque "no es en todas las décadas que tenemos una crisis de tal magnitud", dijo el ministro en un seminario económico celebrado en Sao Paulo.

No obstante, admitió que en los próximos años la economía global puede sufrir "alguna crisis pequeña", lo cual garantizó que no afectará el ritmo de desarrollo de Brasil.

Mantega también comentó sus expectativas en relación al resultado del producto interno bruto (PIB) en el tercer trimestre de este año, que será anunciado mañana, y dijo que espera que se confirme una expansión del 2,5% en relación al mismo período del año pasado.

Esa previsión del ministro es similar a lo que espera el mercado, pero los analistas calculan que, respecto al segundo trimestre de este año, la economía brasileña mostrará una contracción del 0,2 %, un dato sobre el que Mantega prefirió no opinar.

Sobre la media del 4% anual de expansión que previó hasta 2022, Mantega dijo que "no es un gran salto, pero es bastante realista y hasta modesta".

Sin embargo, aseguró que permitirá "aumentar la renta por cápita" y mantener el proceso de mejora de la calidad de vida de la sociedad brasileña.

Mantega fundamentó su pronóstico en las posibilidades que el país ofrece para la inversión privada, la cual previó que crecerá a tasas del 7 % anual hasta 2022, gracias al desarrollo de vastos proyectos en el área de infraestructuras.

El ministro también aseguró que ese crecimiento se dará en un escenario de inflación "controlada" en torno a tasas del 4 % anual, lo cual supondría "una evolución" en relación al cuadro actual, en el que los precios crecen en torno al 5,5 % cada año.