Lima, Andina. El Perú tiene importantes ventajas para la adecuada implementación de una política de desarrollo industrial y obtener resultados en menor tiempo que otros países de América Latina, sostuvo el director superintendente de la sucursal peruana de la compañía brasileña Braskem, Sergio Thiesen.

“Por ejemplo, Brasil inició este proceso en la década de 1960 y tras cometer una serie de errores y aplicar correcciones, ahora tiene una industria consolidada y moderna. En el Perú se pueden evitar todas esas fallas y tomar solo los aciertos”, declaró al Diario Oficial El Peruano.

Asimismo, destacó que el país posee una cantidad significativa de materias primas, que le permite tener una serie de ventajas comparativas.

“Para lograr que se conviertan en ventajas competitivas es necesario generar valor agregado. Eso es fundamental”, subrayó.

Thiesen consideró que ahora que el Perú iniciará un proceso de industrialización, requiere de un modelo de actividad productiva moderna, que sea amigable con el medioambiente y promueva el uso eficiente de los recursos naturales que dispone el país.

Comentó que el desarrollo de una industria ecológica en los países de América Latina no necesita de grandes inversiones, sino del incentivo de los gobiernos y del compromiso de los inversionistas, además de la sociedad en su conjunto.

Explicó que su planta de producción de polímeros en Brasil tiende a reducir el consumo del agua, mejorar los sistemas de reciclaje de plástico, entre otros aspectos. “Esto se puede lograr en el Perú y en otros países de la región. No hay razón alguna que nos impida avanzar en este tema”.

“Se trata de temas simples que no exigen grandes tecnologías. Pero si una empresa se compromete con este proceso la innovación será constante”, aseveró durante su participación en el debate “La industria ecológica y el desarrollo sostenible”, organizado por la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi).

En Brasil, Braskem tiene una fábrica que produce plástico de la caña de azúcar, se trata de una forma nueva de producir un insumo que en todo el mundo se elabora utilizando petróleo, lo que genera un alto impacto en el medioambiente, informó Thiesen.

Detalló que su representada tiene interés en repetir un modelo similar en el Perú, para lo cual solamente esperan que se defina el proyecto del Gasoducto del Sur que los dotaría de la energía necesaria.

“Esa decisión recién se tomaría durante el próximo año”, apuntó.