En horas de la mañana, el secretario de Seguridad Sergio Berni había anunciado el envío de "un equipo anti-tumulto a la provincia de Córdoba, integrado por dos mil gendarmes", y "no menos de 150 patrulleros, con equipamiento", el cual fue desactivado tras el acuerdo con los policías anunciado por el gobernador cordobés.

En la ocasión, Berni había calificado como "un papelón lo de De la Sota". "Es una payasada. Un twitter a las cuatro y media de la mañana es inviable, no puede suplir una comunicación formal. Hay responsabilidades institucionales que asumir a la hora de actuar", dijo Berni en declaraciones formuladas esta mañana a C5N.

Agregó que el gobierno trabaja de manera "permanente" y está "al lado de los que necesitan colaboración".

Berni relató que la solicitud formal de ayuda al gobierno nacional ingresó recién a las 8, pese a que la situación de descontrol llevaba un día entero, y contó que apenas llegó el fax "se derivó el pedido al Mministerio de Seguridad".

"A las 8 entró un fax pidiendo auxilio de la Nación para Córdoba, no hemos tenido ningún otro tipo de comunicación previa", dijo Berni al ser consultado por supuestas llamadas que el gobernador cordobés asegura haber realizado a distintos funcionarios del gobierno.

"No es cuestión de si me llama o no me llama, es un tema institucional, hay canales institucionales que corresponde utilizar. Lo del llamado es una pantalla para tratar de justificar lo injustificable", aseveró Berni.

El funcionario dijo también que el conflicto de la policía de Córdoba no es sólo salarial, sino también "político", y sostuvo que el acuartelamiento "no fue un accidente de la naturaleza", sino "algo que se sabía que iba a suceder".

"La situación en Córdoba comenzó ayer a la mañana muy temprano. El gobernador estaba de vacaciones en Panamá y nadie fue capaz de asumir la responsabilidad institucional que correspondía para llevarle tranquilidad a los cordobeses", cuestionó.