Buenos Aires. El gobernador de la provincia de Córdoba, José Manuel de la Sota, criticó este jueves públicamente al gobierno de la presidenta Cristina Fernández por "no atender los llamados" que realizó para solicitar el apoyo de fuerzas de seguridad federales para hacer frente a la ola de violencia social y saqueos que ha dejado un muerto y decenas de heridos durante la madrugada última.

Sin embargo, el jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, Jorge Milton Capitanich, en una improvisada rueda de prensa antes de viajar al Paraguay, negó en forma terminante que De la Sota lo hubiera llamado.

Capitanich, asimismo, descartó el envío de tropas federales para controlar la situación porque "en la Argentina nos rige un sistema representativo, republicano y federal por lo cual la seguridad pública es una responsabilidad provincial que el gobernador De la Sota debe resolver".

En tanto, en la Córdoba capital, unos 700 kilómetros al oeste de aquí, se confirmó la muerte de un hombre de 20 años, al parecer saqueador, quien fue asesinado, según versiones, por un comerciante que disparó contra él cuando a bordo de una moto atacó su comercio.

Informaciones extraoficiales dan cuenta que los heridos como consecuencia de la violencia urbana superan el centenar.

En Córdoba, por disposición gubernamental, no trabaja la administración pública, no circula el transporte, el sistema educativo en todos sus niveles no dicta clases, los bancos no abrieron sus puertas, el comercio está cerrado con los comerciantes en el interior de sus locales atrincherados para resistir con armas eventuales saqueos.

La policía provincial, por su parte, permanece autoacuartelada y no presta servicios debido a un reclamo salarial.