Río de Janeiro. La petrolera brasileña Petrobras desmintió este miércoles en un comunicado enviado a la bolsa la supuesta renuncia o destitución de su presidenta, María das Graças Silva Foster, en medio de polémicas por un reajuste de los precios de los combustibles que provocó una fuerte caída de las acciones de la compañía.

Petrobras, la mayor empresa de Brasil y controlada por el Estado, envió el comunicado para aclarar diferentes aspectos de la nueva política de precios que discutió con el gobierno y que adoptó a partir del viernes pasado, así como para desmentir diferentes versiones generadas por ese debate.

"En relación a especulaciones sobre la salida de la presidenta María das Graças Silva Foster, Petrobras rechaza cualquier afirmación de esa naturaleza", señaló el comunicado.

Las acciones de la petrolera están en la mira de los inversores desde el viernes, cuando el gobierno anunció un reajuste de precios de los combustibles y dejó en duda si está dispuesto a conceder los incrementos periódicos previstos en la nueva política de la empresa.

Ante esa duda, las acciones ordinarias de Petrobras cayeron el lunes 10,37% y los títulos preferenciales perdieron 9,21%, cifras que supusieron sus mayores pérdidas en un sólo día en varios años.

Pese a que el alza del 4% en el precio de la gasolina y del 8% en el del diesel anunciada el viernes alivió momentáneamente los cofres de la estatal, no cumplió la expectativa de la compañía de igualar los precios internos con los internacionales.

La empresa acumula elevadas pérdidas debido a que cobra en el país precios inferiores a los del mercado internacional y tiene que importar gran parte de los combustibles consumidos en Brasil, por los que paga valores internacionales.

Para permitir una convergencia entre los precios locales y los internacionales, Petrobras propuso el mes pasado la adopción de un sistema de reajuste periódico de precios que tenga en cuenta los valores en el mercado mundial.

La nueva política de precios fue puesta en marcha sin que se divulgasen los detalles y tras ser discutida con el gobierno, su socio mayoritario, más preocupado por combatir la inflación.

En su comunicado a la bolsa, Petrobras aclaró que la metodología de definición de precios aplicada a partir de este mes ya tiene en cuenta "variables como el precio de referencia de los derivados en el mercado internacional y la tasa de cambio, así como el origen del derivado vendido, es decir, si fue refinado en Brasil o importado".

La empresa añadió que la nueva política no prevé alzas automáticas sino la definición de "bandas de reajuste", que le permiten a su dirección definir las subidas o rebajas "a la luz de la dinámica de los mercados doméstico e internacional".

Las versiones sobre la destitución de Foster surgieron luego de que el gobierno admitiera su contrariedad con la decisión de Petrobras de divulgar que estudiaba una nueva política de precios antes de que fuese oficialmente aprobada.