México. El Senado mexicano aplazó para este viernes la presentación del proyecto de reforma energética al no haberse alcanzado este jueves un acuerdo sobre el borrador que se llevará a las comisiones de la Cámara alta, informaron fuentes legislativas.

Estaba previsto que el proyecto fuera presentado este jueves a tres comisiones del Senado, pero el presidente de la comisión de Energía, David Penchyna, dijo que no será hasta este viernes cuando se cumpla con ese paso.

"Se está terminando una propuesta de proyecto de dictamen. Esos trabajos continúan y van a continuar hasta el día de hoy", afirmó el legislador en declaraciones a los periodistas en la sede del Senado.

El programa que se anunció el miércoles fijaba que a partir de este jueves se reunirían las comisiones para conocer el proyecto de reforma energética y que después de su análisis se llevaría al pleno del Senado, algo que sucedería, en principio, la semana que viene.

Penchyna, sin embargo, informó de que las comisiones celebrarán su primera sesión este viernes a fin de recibir y conocer el proyecto de dictamen legislativo, y se espera que el domingo pueda comenzar el debate.

Aún así, el legislador se mostró cauto respecto a plazos. "Poner plazos a los procesos de dictaminación nunca es buena fórmula", agregó el legislador, quien dijo no estar a favor de poner "camisas de fuerza" en el proceso legislativo.

"El flujo del procedimiento de cuándo va a pasar al pleno del Senado no lo podríamos determinar", dijo Penchyna.

"El domingo iniciaríamos el análisis de trabajo y discusión y dependiendo del trabajo de las comisiones unidas, que son las que tienen la obligación de dictaminar, podríamos saber cuándo entraría (al pleno) a primera y segunda lectura", agregó.

Las negociaciones previas intentan consensuar un mismo proyecto a partir de las iniciativas presentadas por el gobierno en agosto pasado y las anunciadas por otros partidos.

Las posturas más próximas son las del Gobierno y del conservador Partido Acción Nacional (PAN), el primer partido de la oposición, aunque difieren sobre el grado de apertura del sector energético a la iniciativa privada.

La reforma busca abrir el sector a empresas privadas para que exploten recursos de hidrocarburos en distintas áreas. La iniciativa, sin embargo, implica cambios en la Constitución, que fija el monopolio estatal en la explotación del crudo y el gas.

Los senadores están analizando este tema mientras, a las afueras de la Cámara Alta, simpatizantes de la izquierda se manifiestan por segundo día consecutivo en protesta contra esta reforma energética.

Cerca del mediodía grupos de manifestantes tumbaron una de las vallas de protección montadas frente al Senado, pero el cerco no fue roto por la fuerte presencia policial.