Sala de Inversión. No podía ser de otra forma, el bitcoin agarró fuerza propia y se posicionó como una de las principales monedas virtuales.

Raíz de su gran evolución, los expertos comenzaron a tomarse en serio el sistema monetario virtual al punto que podría llegar a ser una alternativa viable para las materias primas refugio como el oro, dice Kim Cramer Larsson, analista técnico de Saxo Bank

¿Acaso suena ridículo? El viernes pasado en Alemania, los bitcoins se vendían al por menor a US$1.186,03 en www.bitcoin.de, mientras que al mismo tiempo el oro vivía su mayor caída en cinco meses y se situaba en los US$1.247 por onza. Desde su creación en 2008, la moneda virtual, como respuesta al derrumbe financiero global, fue ganando impulso hasta dar un enorme salto en estos últimos meses. En julio, un bitcoin valía US$70 y a principios de noviembre, alcanzó los US$600. Estamos ante el dinero fácil.

Todo ello ha derivado en las palabras del ministro de economía alemán, que reconoció que se trata de una “unidad de cuenta” y en la iniciativa de autoridades de alto nivel que informaron al comité del senado estadounidense de que las monedas virtuales como el bitcoin tienen usos legítimos. (fuente: Economist). Con ello no queremos decir que todo sea color de rosa para los bitcoins, afirma Kim Cramer Larsson. La Oficina Federal de Investigaciones estadounidense cerró en octubre el foro online Silk Road, que después ha vuelto a funcionar, donde se comercia con productos y bienes ilegales con bitcoins, y con el hurto de bitcoins también se ha mostrado su lado oscuro.

Sin embargo, volviendo al enorme repunte del precio del bitcoin, surge la eterna pregunta: ¿estamos o no frente a una burbuja? Basta con echar un vistazo a algunas de las más tristemente célebres burbujas a lo largo de los siglos para tener una visión del tipo de crecimiento que presentan los bitcoins y de su posible vida.

Algunas burbujas conocidas

Tal vez, el desplome del Dow Jones de 1929 sea el más conocido, ya que sumió al planeta en una década de recesión y contribuyó a sembrar las semillas que finalmente llevaron al estallido de la Segunda Guerra Mundial una década más tarde.