Aunque a pasos cortos, el gobierno inició la despenalización cambiaria que necesita para encaminarse a un marco jurídico más completo que permita aumentar la oferta de divisas en el país, aspecto fundamental para atender las presiones cambiarias por las que atraviesa actualmente la economía nacional.

Con la reforma “parcial” de la Ley de Ilícitos Cambiarios, las personas naturales podrán negociar divisas libremente -sin ningún tipo de penalización-, a través de cuentas bancarias en Venezuela, pero solo de las entidades públicas, sin descartar que posteriormente puedan incluirse las instituciones privadas.

Por ahora, la medida va dirigida a facilitarle a las personas la posibilidad de importar vehículos. Pero al mismo tiempo se puede extenderse a cualquier otro rubro, ya que en la nueva normativa no hay límite de cantidades para los naturales, ni tampoco listado de productos permitidos.

Así, cada persona podrá calcular el tipo de cambio de la divisa, de acuerdo al precio que tenga ese bien en Venezuela y el que tenga en otro país. Según explica la firma Kapital Consultores, de esta manera, cada quien evaluará si le conviene comprar aquí, o afuera, abriendo la posibilidad en algunos casos de evitar las distorsiones del mercado de divisas no oficial.

Sin embargo, la consultora financiera desestima que por ahora la medida tenga un fuerte efecto en las presiones cambiarias; pues si bien representa una señal de la despenalización o flexibilización cambiaria hacía donde quiere ir el Gobierno, son las necesidades de las empresas las que realmente conforman la alta demanda de divisas.

Contra la producción nacional

La modificación de la normativa da el respaldo legal para los naturales a realizar transacciones con divisas, y en efecto favorece a las personas en el caso de importar un bien que pueda salir más barato afuera que en el país.

Y así, la medida aislada, representa un desestímulo mayor para la producción nacional. Por lo que para la firma Kapital, la disposición deberá ser acompañada posteriormente por otras acciones que amplíen los oferentes de divisas en el país.

El inicio de la despenalización, a través de esta reforma, es para la consultora financiera, la preparación de un escenario que daría entrada a otro mercado que incluso iniciaría con un tamaño significativo, pues permitiría la participación de las socias de Pdvsa, según ya ha indicado el presidente de la petrolera, Rafael Ramírez.

Aunque para Kapital Consultores, éste será un mercado bastante regulado por las autoridades económicas, y posiblemente altamente supervisado a través de la banca pública, representará una alternativa para repatriar capitales a una tasa de cambio más atractiva que la oficial, una condición necesaria para atraer inversión extranjera al país, y aliviar a Pdvsa como principal oferente de divisas en Venezuela.

Sería entonces cuando las presiones cambiarias actuales podrían comenzar a bajar, luego de una reforma más completa de la normativa, que incluya también a las empresas.