Sala de Inversión. En las últimas semanas, el bitcoin han cobrado fuerza, no solo por su modalidad, sino también por el crecimiento que ha presentado.

Sin embargo, la mayoría de las personas aún no sabe de qué se trata este nuevo fenómeno y, además, no queda demasiado claro si se convertirás en un éxito o sólo en un producto marginal, por lo que aún puede conllevar cierto riesgo invertir en ellas.

Las bitcoins son monedas criptográficas y virtuales, es decir, existen únicamente online y no pueden negociarse en papel o metal como las divisas tradicionales. Si bien existen muchas otras de este tipo en el mundo, las bitcoins se han convertido en las más utilizadas y promocionadas a día de hoy.

La principal diferencia de las bitcoins con las divisas de los países es que está descentralizada y libre de interferencias o regulaciones. No existe gobierno, institución, empresa o persona física que tenga la autoridad formal para regular este mercado y las cotizaciones son irreversibles y además pueden realizarse de forma completamente anónima. Esto hace que no puedan embargarse ni intervenirse y sus cuentas no puedan ser congeladas.

Todas las operaciones se llevan a cabo directamente de un usuario a otro, sin intermediarios (bancos o tarjeta de crédito) o a través de un mercado de intercambio (Exchange) de los tantos que existen (www.mtgox.com, www.bitstamp.net y www.coinbase.com, entre otros) y en cualquier tipo de moneda (euro, dólares, libras esterlinas, etc.), lo que hace que tengan un coste marginalmente bajo en comparación con los medios de pago tradicionales.

Si bien estas negociaciones son consideradas completamente seguras y no han tenido, por el momento, ningún tipo de inconveniente, no faltan las organizaciones fraudulentas que intentan sacar ventaja de la creciente demanda de bitcoins engañando a los usuarios.

Por eso, hay que mantenerse dentro del circuito de los grandes mercados de intercambio para, después, avanzar en la búsqueda de mejores precios y condiciones a medida que se gana conocimiento sobre las alternativas que existen y las herramientas de seguridad.

Incluso, el presidente de la Fed, Ben Bernanke, escribió recientemente en una carta enviada al Congreso de Estados Unidos que las bitcoins podrían tener muchas ventajas de largo plazo al facilitar un sistema de pagos rápido y eficiente mediante una herramienta innovadora.

Desde el punto de vista del inversor, presentan algunas características atractivas, aunque hay que tener en cuenta que como aún se trata de una novedad, es difícil tomar decisiones bien fundamentadas en este tipo de activos.

Además, las fuertes subidas de precio que han tenido en 2013 (pasaron de cerca de US$15 en enero a más de US$1.000), muestran que existe un alto nivel de especulación respecto a esta moneda, lo que le añade un riesgo extra, por lo que deben gestionarse con los recaudos necesarios.

El principal argumento alcista para las bitcoins a largo plazo tiene que ver con su posible papel como divisa internacional en el futuro, ya que no se encuentra afectada por las decisiones de los bancos centrales de los diferentes países.

Para poder emitir bitcoins es necesario resolver un problema matemático a través de un ordenador, aunque esto no es ilimitado. A día de hoy, existen cerca de 12 millones de unidades y seguirán surgiendo nuevas hasta que se llegue a la barrera de 21 millones.

En este punto, radica su principal atractivo como inversión. Dado que las divisas tradicionales se deprecian con el tiempo debido a su creciente impresión, si las bitcoins consiguen ser aceptadas y demandadas como una divisa alternativa, su valor debería crecer enormemente en comparación con la cantidad de billetes verdes o euros que existen en circulación. Para esto, es necesario que el mundo coja la misma confiabilidad a las bitcoins que con las tradicionales. Si esto ocurre, y no se dan problemas legales u operativos, podría tener un valor en dólares muchísimo más alto al actual.

Todo esto se basa en supuestos optimistas, ya que muchas cosas podrían salir mal en el camino. Al tratarse de una herramienta innovadora y prácticamente única en su clase, es muy incierto realizar un análisis bien fundamentado.

Lo único que parece estar claro es que su precio ha subido de forma explosiva en los últimos meses y esto habla sobre su volatilidad y el grado de especulación que existe alrededor suyo. Si bien el potencial de largo plazo es interesante, los riesgos también son grandes y de difícil anticipación.