Managua. La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó este miércoles el presupuesto para 2014 por US$2.208,3 millones en gastos, con un déficit de US$146,5 millones, equivalente al 1,2% del producto interno bruto (PIB).

El plan de gastos del Ejecutivo pasó con 66 votos a favor, de ellos 63 de la mayoría sandinista en el Congreso, y 23 en contra de la oposición, sin abstenciones, precisó en el pleno el titular del Parlamento, el oficialista René Núñez.

El techo de ingresos del presupuesto de 2014 será de US$2.061,8 millones, superior en 12,6% al actual; mientras el de gastos será de US$2.208,3 millones, por lo que el déficit de US$146,5 millones será cubierto con deuda y donaciones de la comunidad internacional, de acuerdo con el proyecto.

Los gastos corrientes en 2014 serán de US$1.638,9 millones, es decir 74,2% del total de gastos, mientras el otro 25,8% serán para inversiones públicas, según la iniciativa.

Uno de los puntos cuestionados por los diputados opositores, que votaron en contra, es que se asignan US$48,4 millones como complemento salarial a miles de maestros (un bono de US$30 mensuales), pero no están incluidos en el sueldo ordinario.

El presupuesto para 2014 "tiene un enfoque de financiación de programas de tipo asistencialista, es decir la política presupuestaria se ha diseñado para financiar programas que responden a satisfacer necesidades inmediatas de la población, pero que no tienen efecto multiplicador a largo plazo en la economía familiar", criticó en el pleno la diputada opositora María Eugenia Sequeira.

Según la opositora, el presupuesto no está orientado a implementar una política pública "responsable para el efectivo combate y reducción de la extrema pobreza en la que viven la mayoría de los nicaragüenses", sino más bien "promueve la inequidad socioeconómica" y "la desigualdad social".

Además, señalo que los programas de asistencia social son dirigidos por el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) para favorecer a sus seguidores y "promover la imagen y el culto a la personalidad" del presidente del país, Daniel Ortega.

Asimismo, criticaron la brecha de 3 a 1 que existe entre los gastos corrientes y los de capital.

El presupuesto de 2014 fue elaborado sobre una previsión de un crecimiento de la economía nicaragüense del 4,5%, una inflación de 7%, y una devaluación de la moneda (el córdoba) con respecto al dólar del 5%.

Los diputados sandinistas destacaron que el presupuesto de 2014 destina hasta 57,4% del total al gasto social y de educación, y minimizaron las críticas de la oposición.

Nicaragua tuvo en 2012 un crecimiento del producto interno bruto (PIB) de 5,2% y una tasa de inflación de 6,62%, según cifras oficiales.

El gobierno prevé un crecimiento del PIB superior al 5%, con una inflación acumulada de 6% o menos en 2013.