La posibilidad de definir un aumento en el precio de la gasolina no pareciera ser, para los consultados, una realidad simple y pura, tras un debate nacional en torno al tema del subsidio que tiene ya 17 años instalado en Venezuela.

No, para ellos es mucho más que eso: es definir un nuevo rumbo en el plano petrolero, y en especial en el espectro geopolítico, que ha generado escozor en un amplio sector de la población venezolana, que observa los acuerdos, en especial Petrocaribe, como dádivas que hace Venezuela, pese a los bemoles energéticos, que consideran, están ocurriendo en Venezuela.

Pero como todo, existe también la otra cara de la moneda. Opiniones de politólogos e internacionalistas, señalan que el aumento del precio de la gasolina no tiene nada que ver con los acuerdos de Petrocaribe, y no se puede armar una relación entre ambos factores.

Para el diputado de la Asamblea Nacional por Miranda, Alfonso Marquina, Petrocaribe debe ser suspendida de manera inmediata antes de iniciar un debate nacional sobre un eventual incremento en el canon de los combustibles.

Considera que “efectivamente el precio subsidiado de la gasolina ha generado grandes distorsiones económicas en el país, como el contrabando de extracción, y no solo hacia Colombia”, comenta.

Pero el parlamentario advierte que hay factores mucho más graves que están mellando las cuentas del país como lo son los acuerdos blandos de suministro hacia otras naciones, como lo es el caso de Petrocaribe.

También el economista, ex director del Banco Central de Venezuela, José Guerra, dijo a El Mundo Economía y Negocios, que está fuera de discusión la necesidad de elevar el precio del combustible , pero señala de forma imperativa que de aumentarlo, debe clarificarse cómo Venezuela seguirá subsidiando a los países de Petrocaribe, a quienes estamos enviando, según cuentas del economista 190.000 barriles diarios, equivalentes a unos US$3.000 millones al año.

Dice Guerra que resulta muy complicado explicar al venezolano que le elevarás el precio de la gasolina, pero que mantienes subsidios externos, onerosos.

Pero las cifras de Marquina lucen muchos más rudas. Según sus cálculos, la relación con los países del Caribe, en estos momentos, se reduce a una deuda con Venezuela de más US$20.000 millones, y envíos por encima de 60.000 barriles por día, toda vez que se trata de créditos a 25 años, a una tasa de 1%, y pago en especias.

Los consultados señalan que se habla de acuerdos completamente desfavorables para Venezuela, porque además se trata de convenios a precios preferenciales del petróleo.

En torno a esto, Marquina salta con cifras en mano, y alega que muchas de esas pequeñas naciones exhiben indicadores macroeconómicos muy saludables. Apunta que en ninguna de las 17 naciones auxiliadas tiene un indice de escasez de 22% como lo tiene Venezuela.

Indica además que las tasas inflacionarias son envidiables. Para el cierre de 2012 Antigua tuvo 3,4% de inflación , Belice 1,3%, Dominica 1,4%, Guatemala 3,8, entre otros.

La contraparte. Farith Fraija, analista político, sostiene como principio que está de acuerdo en que se abra un debate sobre el tema del subsidio a la gasolina, por lo irrisorio de su valor.

Estima que desde los años 80, tras el conocido Caracazo en 1989, este se ha sido un tema tabú, que ha sido mediáticamente asociado a un estallido social.

Pero en su agenda de discusión para una consulta pública no encaja el tema de Petrocaribe, porque “nada tiene que ver con la producción de gasolina , por el contrario lo que vamos es a tener mayor inventario de petróleo ”, comentó.

“Cuando hablamos de introducir una agenda mediática sobre el subsidio, es un error, porque se corresponde a un orden de ideas completamente diferente a Petrocaribe”, amplió el analista.

Fraija insiste y explica que cuando se habla del subsidio a la gasolina se habla del impacto económico que se ocasiona a los ingresos nacionales, tras la realidad de que se trata de un precio extremadamente bajo.

“Mientras que con Petrocaribe hablamos de intercambios comerciales en términos no necesariamente monetarios, sino de producción, materia prima , alimentos y de servicios. Es también como decir que debemos suspender los acuerdos con China, con Rusia, es absurdo”, sentencio Fraija.

Repensar Petrocaribe. Por su parte la profesora de la escuela de Estudios Internacionales de la UCV, Mirna Yonis, asegura que “eliminar los acuerdos no resuelve el problema del costo de producción de la gasolina , que es lo que justifica el ajuste en los precios”, y que a su modo de ver nunca será un aumento suficiente para cubrir los costos de producción.

Considera que “repensar lo que efectivamente es el programa y lo que se gana geopolíticamente o de alguna otra forma, no suma a los costos de producción porque estaríamos eliminando y subsidiando un costo de producción que asume el Estado”, explicó.

No se niega, sin embargo a un replanteamiento de los acuerdos energéticos y de Petrocaribe, o a exigir más información y transparencia sobre todos ellos.

Ganancia geopolítica. El internacionalista de la UCV, Félix Arellano, considera que el acuerdo con las naciones del Caribe y centro América ha resultado de gran ganancia para el Gobierno en el plano geopolítico.

Arellano estima que gracias a los votos de los países de Petrocaribe, la OEA se ha visto de manos atadas para llamar a botón a Venezuela en torno a una serie de eventos y decisiones que el país ha tomado al margen del concurso legal regional.

Pese a ello, el analista está convencido de que este es el acuerdo más inocuo de todos lo que ha suscrito Venezuela.

“No creo que Petrocaribe sea el tema más delicado de esta matriz irracional que ha habido en el sector petrolero, los pactos con Cuba y China son dignos de debatir y explicar ampliamente”, indicó.

Sobre Petrocaribe estima que debería hacerse una revisión exhaustiva de las condiciones que se han aplicado a las relaciones con esas naciones.

Países de Petrocaribe: Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Cuba, Dominica, Grenada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, Nicaragua, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucia, Surinam y Venezuela.