Ginebra, Suiza. El Informe sobre el índice de desempeño de la arquitectura energética mundial 2013, publicado por el Foro Económico Mundial, dio a conocer las fortalezas y debilidades de los sistemas energéticos de los países, tanto desde una perspectiva económica, ambiental y de seguridad energética.

El reporte está diseñado para ayudar a que los países puedan administrar y llevar adelante los desafíos que surjan durante el período de cambio que, según la Agencia Internacional de la Energía, exigirá una inversión de US$38 billones en infraestructura para el suministro energético para el 2035 con el fin de satisfacer la creciente demanda a nivel mundial.

Los hallazgos revelan que los países de altos ingresos lideran la transición a una nueva arquitectura energética, pero deben seguir trabajando por la sostenibilidad ambiental.

Noruega ocupa la primera posición en el índice, en la que una política energética sólida junto con múltiples recursos energéticos produjo energía barata, abundante y relativamente limpia y generó importantes ingresos nacionales.

Los diez países con mejores rendimientos.

3713

Noruega y otros siete países europeos ocupan las primeras diez posiciones y la lista se completa con Nueva Zelanda (5) y Colombia (6). 

En lo que respecta a la región, luego de Colombia viene Uruguay (12), Perú (15), Costa Rica (19), Brasil (21), Chile (31), Paraguay (35), Argentina (36), México (39), Panamá (47), El Salvador (49), República Dominicana (52), Ecuador (54), Bolivia (67), Nicaragua (77) y Haití (94).

En tanto, ningún país de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) aparece dentro de las primeras 50 posiciones y EE.UU. ocupa la posición 55. 

De los países del grupo BRIC, Brasil lidera en la posición 21, seguido por la Federación de Rusia (27), Sudáfrica (59), India (62) y China (74).

Sin embargo, el índice también advierte que tanto los países de altos ingresos como los de crecimiento rápido suelen tener un bajo desempeño en una amplia variedad de mediciones de sostenibilidad ambiental. 

Las diez economías crecientes.

3714

Frente al rápido aumento de la demanda de energía, sumado a la reconsideración de algunos países de sus costosas obligaciones de energía renovable y los objetivos de CO2, el informe exige medidas afirmativas para abordar esta cuestión.

El informe, creado en colaboración con Accenture, agrega que muchos países en desarrollo continúan luchando para satisfacer las necesidades energéticas básicas de los ciudadanos, el 12% de los países analizados
suministran electricidad a menos del 50% de su población total. 

El estudio también analiza cómo los problemas en torno a las subvenciones a los combustibles fósiles, al uso de agua para la producción de energía y a la gestión eficaz de la riqueza en recursos deben tratarse de forma global.

“Las decisiones en materia de energía se pueden simplificar si todos comprendemos los compromisos que se requieren. Con objetivos claros para alcanzar un sistema energético equilibrado que sea sostenible a nivel ambiental, que conduzca la economía y sea seguro, quienes toman las decisiones deberían facilitar transiciones más rápidas y  rentables. El índice es una herramienta para ayudar en este proceso”, explicó Roberto Bocca, director senior y fefe de Industrias Energéticas del Foro Económico Mundial.

En tanto, Arthur Hanna, director gerente de Industria energética de Accenture, y miembro del Consejo de la Agenda Global sobre la nueva arquitectura energética del Foro Económico Mundial, explicó que “el índice de desempeño de la arquitectura energética ayuda a que los países hagan un balance de los desafíos que plantea su arquitectura
energética e identifiquen las áreas centrales específicas junto con los mejores ejemplos de su clase para utilizar a la hora de llevar a cabo su transición”.