-Los mercados emergentes dependen de los tres bloques económicos EE.UU., China y Europa, cuál es su balance de este año respecto a estos y qué perspectivas ve para los mismos para el 2014?

-El balance para estos bloques económicos es positivo. En EE.UU., 2013 trajo una mejora en el mercado laboral considerable, con una baja en el nivel de desocupación desde el 7,8% a principios de año a 7% el día de hoy. Además, el proceso de desendeudamiento corporativo esta cercano a su fin, por lo que en 2014 esperamos una aceleración de la economía a un ritmo del 3% anual basada en una mejora en las inversiones de capital fijo y un incremento en el nivel del gasto del consumidor.

Respecto a la zona del Euro, el corriente año va a ser recordado como aquel en el que la región salió de la recesión. Si bien esperamos un repunte del crecimiento económico en el año entrante, la eurozona crecerá 1,1%, menos de la mitad de lo previsto para EE.UU. Esto se debe a que los bancos y el sector corporativo continúan su proceso de desapalancamiento, lo que naturalmente pesa en la confianza del consumidor.

En China esperamos que el crecimiento se mantenga estable y a tasas altas. Creemos que las reformas propuestas en noviembre tras la finalización del la Tercera Sesión Plenaria del Partido Comunista son muy positivas. Confiamos que China podrá comenzar a implementar tales reformas y a la vez sostener tasas de crecimiento del 7,8% en 2014 y 7,2% en 2015.

-¿Cuál será la influencia que tendrán en la América Latina?

-Dado que EE.UU., la Eurozona y China son los principales socios comerciales de Latinoamérica, una aceleración del crecimiento de estos tres bloques económicos es positiva para la región. Esperamos por lo tanto que la tasa de crecimiento en Latinoamérica se acelere del 3,5% en 2013 al 4% en 2014. China en particular es muy importante en la demanda de productos de la minería y bienes agrícolas.

-¿Cree que hay riesgo de que en vista de las señales de recuperación en Europa los capitales que años atrás migraron a América Latina se fuguen a países del Viejo Continente?

-Desde luego que los capitales internacionales van a los lugares donde hay rendimientos ajustados por riesgo más altos. Europa puede ser un magneto al capital internacional si las cosas continúan su tendencia actual. Habiendo dicho esto, si las condiciones económicas en Europa y en EE.UU. continúan mejorando, los mercados emergentes también se verán beneficiados. Más importante para los países emergentes será el retiro parcial de liquidez del sistema financiero por parte de la Fed en el año entrante. Esperamos que la Fed comience a reducir su programa de compra de activos en marzo.

Teniendo esto en cuenta, el riesgo principal para Latinoamérica consiste en que los capitales se sientan atraídos por tasas de interés de mediano plazo más altas en EE.UU. en términos relativos. La etapa de liquidez en abundancia a nivel mundial esta llegando a su fin. Los capitales internacionales se tornarán por lo tanto más selectivos. Aquellos países emergentes con economías más sólidas, menor vulnerabilidad a shocks externos y mayor impulso reformador resultarán vencedores en la batalla por el capital global.

-¿Qué expectativas tiene sobre la economía de América Latina? ¿Qué retos tiene esa región para el próximo año?
-Como mencioné anteriormente, el mayor dinamismo económico de sus principales socios comerciales representará un viento de cola para la región. La reducción paulatina en el nivel de liquidez mundial implica un reto para Latinoamérica; únicamente los países más atractivos para los capitales internacionales resultarán beneficiados. Finalmente, predecimos una caída moderada en los precios de las principales materias primas que exporta la región. Se esperan precios iguales o más bajos en el 2014 para el hierro, el cobre, el oro, la soja y el maíz. Si bien consideramos que esta tendencia a la baja de las materias primas es temporal, representa claramente un viento en contra para Latinoamérica en el 2014. No obstante estos retos, los dos países más grandes de la región, Brasil y México, mostrarán una aceleración significativa en 2014. Esperamos que Brasil crezca 3% en 2014, comparado con 0,9% en 2013; México deberá crecer al 3.4% el año venidero, comparado con 1,2% este año.

-¿Dentro de la región, cómo ve al Perú?

-Esperamos una aceleración moderada de la economía del Perú al 5,4% en 2014, comparado con 5,3% este año. Si bien se trata de una tasa de expansión envidiable, es menor a la que el país disfrutó durante la última década. Esto se debe, en buena parte, a la moderación en el precio de las principales materias primas que exporta el Perú, lo que afecta la inversión en proyectos de exploración.

El Perú cuenta con una macroeconomía relativamente sana, con cuentas fiscales ordenadas, inflación bajo control, un buen nivel de reservas internacionales y una tasa de cambio flotante que le permite absorber shocks externos. Se espera que el clima de negocios mejore el año entrante ayudado, entre otras cosas, por la medida reciente del gobierno de Humala de reducir las demoras afectando proyectos de inversión por un total de US$27 billones.

-Teniendo en cuenta las perspectivas financieras del próximo año ¿En qué tipo de activos recomienda invertir para 2014?

-La renta variable y los bonos de alto rendimiento ofrecen la mejor oportunidad sobre un horizonte de seis meses considerando la mejora en el crecimiento a nivel global y el soporte de liquidez ofrecido por los bancos centrales. Preferimos los mercados de renta variable de EE.UU. y la Eurozona, por sobre los de Suiza y el Reino Unido. En la cartera global, permanecemos neutrales respecto a los mercados emergentes.

En monedas, preferimos el dólar (USD) y la libra esterlina (GBP) por sobre el Yen (JPY) y el franco suizo (CHF).
Dentro de los mercados emergentes, nuestros mercados accionarios preferidos son los de México, China, Corea y Rusia. Estos son países con finanzas externas sólidas e ímpetu de reforma. Los mercados menos preferidos son India, Indonesia, Sudáfrica y Turquía, dada su vulnerabilidad a la suba de tasas de referencia globales. Preferimos los bonos soberanos de México, Hungría, Filipinas y Rusia por sobre los de Argentina, Bulgaria, Egipto y Perú. Los de Perú son los bonos de más alta duración dentro del universo de bonos soberanos de países emergentes. La valuación de estos bonos no justifica su riesgo al alza de tipos de interés internacionales que se producirá en los próximos meses.