Brasilia. Brasil registró en noviembre un déficit de transacciones corrientes de US$5.145 millones, por encima de la expectativa del gobierno, que era de US$4.400 millones, informó el Banco Central de Brasil (BC).

Con ese resultado, el saldo negativo de las cuentas externas suma en el año US$72.693 millones, un valor récord para el período y un aumento de 59 por ciento con relación al mismo período del año pasado.

El déficit en los primeros once meses supera holgadamente al registrado en todo el 2012, cuando fue de US$54.200 millones.

En los últimos 12 meses, el déficit acumulado de cuenta corriente es de US$81.100 millones, equivalentes a 3,66% del Producto Interno Bruto (PIB).

La cuenta corriente es formada por la balanza comercial, la cuenta de servicios y rentas -que une flujos en las diversas modalidades de préstamos externos y de salidas para el pago de intereses, remesas de lucros y de servicios en general- y las transferencias unilaterales, recursos enviados por brasileños que viven fuera del país.

El fuerte aumento del déficit externo brasileño está vinculado sobre todo al bajo desempeño de la balanza comercial y el aumento de las remesas de ganancias y dividendos.

Para todo el 2013, el BC espera un superávit comercial de US$2.000 millones, ante US$19.430 millones en 2012; y para la remesa de ganancias y dividendos, la proyección es de US$24.000 millones.

A su vez, el ingreso de inversiones extranjeras directas (IED) entre enero y noviembre sumó US$57.478 mdd, lo que no fue suficiente para financiar el déficit de transacciones corrientes en el período.

La proyección de ingreso de IED para este año es de US$63.000 millones lo que no sería suficiente para financiar al déficit total de transacciones corrientes, estimado en US$79.000 millones.

Si eso se confirma, Brasil cerrará 2013 con déficit externo nominal, lo que no ocurre desde 2001.