El juez Sergio Muñoz, destacado especialmente por investigaciones ligadas a la dictadura de Augusto Pinochet, fue electo la mañana de este miércoles por sus pares como nuevo Presidente de la Corte Suprema de Justicia.

El magistrado, que se desempeñaba como presidente de la Tercera Sala (que rechazó varios proyectos energéticos y casos ligados a las Isapre), asume en reemplazo del saliente Rubén Ballesteros, en un cargo que asume el próximo 6 de enero y que ejercerá hasta fines del año 2015.

Los jueces cumplen así la tradición de nombrar como autoridad del máximo tribunal a quien es la máxima antigüedad judicial, que paradójicamente, a los 56 años del magistrado, recae esta vez en el más joven que se ha elegido en el último tiempo.

Este último antecedente fue comentario en sus primeras palabras una vez de la decisión del pleno: "no tengo claridad respecto de ser el ministro más joven que haya llegado a la presidencia de la Corte Suprema. No sé si será una cualidad positiva. Espero tener el rigor para desempeñar (el cargo) Hay otros presidentes que han dejado la vara muy alta en este sentido".

La polémica por Aránguiz

En sus primeras declaraciones, Muñoz también fue requerido por la polémica entre el oficialismo y la oposición para la designación de un nuevo miembro de la Suprema en que el gobierno promueve al juez Carlos Aránguiz.

Dijo esperar que "las prácticas que se lleven adelante no lleguen a establecer cuoteos. Lo peor que puede suceder es que a la Corte Suprema lleguen personas que no tengan los méritos necesarios".

"La autoridad política en que descansa esta decisión muchas veces incurre en excesos de cuestionamientos a los magistrados (...) Quienes llegan a asumir esta responsabilidad tan alta deben hacerlo por sus méritos y no basado en temas políticos partidistas", apuntó.

Pinochet y Spiniak

Muñoz se hizo muy conocido por estar tras la investigación de casos emblemáticos en la justicia chilena como el del recién liberado Claudio Spiniak y numerosas causas de derechos humanos como la del asesinato del presidente de la ANEF, Tucapel Jiménez, en manos de la CNI.

En su destacada trayectoria, también se hizo cargo de la investigación de las cuentas del Banco Riggs en que persiguió al ex dictador Augusto Pinochet y otras personas a las se indagó por malversación de fondos públicos, tras descubrirse cuentas bancarias secretas en la entidad en Estados Unidos.