Argentina podría superar durante 2014 y 2015 el ritmo de crecimiento de su economía, merced al comportamiento de su industria, minería, energía, banca y también del sector agropecuario, de acuerdo con las proyecciones realizadas por el Banco BBVA Francés.

El presidente ejecutivo del BBVA Francés, Ricardo Moreno, dijo que "la economía argentina podría lograr niveles de crecimiento superiores (a los de 2013), con una buena cosecha, un sector agropecuario que sigue siendo una clara fortaleza que se une a la energía y minería como reservas de valor y un importante tejido industrial y buenas empresas de servicios como son los bancos".

El titular de la entidad financiera vertió estos conceptos durante un encuentro por las celebraciones de Navidad y Año Nuevo brindada a la prensa en un hotel céntrico.

Tras un breve repaso sobre la situación económica internacional, Moreno señaló que "América del Sur sigue moviéndose en terreno de crecimiento, (aunque) la menor actividad global y la baja de los precios de las materias primas impacta en su expansión".

Al referirse a Argentina, dijo que "los fundamentos siguen siendo sólidos especialmente por el bajo endeudamiento y un déficit fiscal que sería controlable a poco que se hicieran eficiencias evidentes en el gasto del Estado".

Sobre el estado del sistema financiero, Moreno señaló que "sigue siendo solvente aunque un poco menos, líquido aunque también menos, muy competitivo y a diferencia de lo que se suele decir escasamente rentable".

Indicó también que "el crédito crece vigoroso a ritmos cercanos al 40% en todos los segmentos subsidiados o no, siempre que sea en pesos", agregando que los créditos a exportadores en moneda extranjera se han reducido.

Añadió que "el crédito ha recuperado terreno frente a los depósitos, creciendo casi siete puntos sobre el PBI en los últimos años frente a escasos 4 del ahorro y, en el caso del crédito comercial, especialmente aquel dirigido a PyMes ha tenido un crecimiento relativo muy vigoroso aún antes del importante subsidio de tasas".

El banquero concluyó afirmando que "estamos convencidos de que existen capitales internacionales dispuestos a invertir en nuestro país, inversiones de varios miles de millones de dólares, inversiones que podrían venir con poco que la Argentina corrija algunas de sus variables y comportamientos".