Buenos Aires. El jefe del Gabinete argentino, Jorge Capitanich, anunció este miércoles que el gobierno no descarta implementar "cortes programados y rotativos" del sistema eléctrico para evitar que colapse debido a una ola de calor que ya ha producido cortes de energía en zonas urbanas del país.

Según Capitanich, el gobierno argentino trabaja con las empresas eléctricas para anticiparse a las subidas acentuadas de la demanda y aseguró que, de hecho, este martes ya se produjo una suspensión programada que abarcó a 80.000 usuarios.

Los prolongados cortes de energía de los últimos días motivaron el martes protestas ciudadanas en varios puntos de la capital y su área metropolitana, donde desde el pasado fin de semana se han registrado temperaturas superiores a los 35 grados centígrados.

Para este miércoles el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido una alerta por tormentas en la zona.

Según medios locales, las interrupciones del suministro de electricidad a consecuencia del incremento de la demanda energética, que también han afectado al servicio de agua, han llegado a durar más de 30 hora en varios puntos de la capital.

La interrupción rotativa del suministro fue una medida ya aplicada en 1988, durante el mandato de Raúl Alfonsín (1983-1989), para evitar que el incremento del consumo sobrepasase la capacidad de la red.