El gobierno pidió reconocimiento, mientras los alcaldes y gobernadores de oposición respeto en el encuentro que ambos sectores sostuvieron en Miraflores; en la que también se comprometieron a trabajar para afrontar problemas en común.

El presidente Nicolás Maduro, junto a los gobernadores y los alcaldes electos de la oposición, sostuvieron un largo encuentro en la que asumieron un compromiso para resolver los problemas en equipo, a pesar de las diferencias que mantienen.

Se alcanzaron algunos acuerdos, como atender el problema de la basura en Maracaibo. Maduro prometió evaluar todas propuestas “ya para aprobarlas en enero, sin menoscabo de la relación que hemos establecido”.

"Aquí no vinimos a convencerlos si van a ser chavistas o de cualquier postura. La reunión es importante para sellar una voluntad colectiva de paz por encima de todo", expresó Maduro en el evento.

El mandatario enfatizó la necesidad de reconocer a su gobierno y al chavismo como fuerza política. "No les pido a ustedes que no me subestimen, pero sí que me respeten, si ustedes me respeten yo los respetaré", subrayó.

Exigen devolución de competencias. Más de veinte alcaldes y gobernadores expusieron a Maduro sus necesidades y exigencias. La mayoría exigió respeto del gobierno a sus funciones, en especial a la de aquellos burgomaestres electos que le han sido despojados competencias, tras las elecciones municipales.

"Aquí todos los alcaldes podemos bautizarlo, reconocerlo, darle partida de nacimiento, pero si no resolvemos la crisis este país no sale adelante y no tiene que ver con el respeto a esos textos que nos acaba de dar, porque para reconocernos tenemos que respetarnos”, dijo el Alcalde Mayor de Caracas, Antonio Ledezma.

Por su parte, el reelecto alcalde de Sucre, Carlos Ocariz, dijo ante el jefe de Estado que "para nosotros no es respeto que se creen organismos paralelos si se pierden unas elecciones”.

"No soy una diabla". Maduro se comprometió a atender todos los problemas expuestos en el encuentro. "Cada uno de los encuentros serán tratados", insistió. Por ello, el Presidente nombró al vicepresidente Jorge Arreaza y al ministro del Interior, Miguel Rodríguez Torres, a atender las necesidades de los funcionarios.

Destacó la promesa del gobierno en atender la solicitud de la alcaldesa de Maracaibo, Evelin Trejo, de devolver los tributos de esa ciudad al municipio.

Trejo dijo que se le acusó por aceptar reunirse con Maduro: "Se me señaló por decir que yo iba a trabajar en manera conjunta con usted y no me importa, si tengo que hablar con el diablo, lo voy a hacer porque a mí me eligió Maracaibo para gobernar para el pueblo", dijo.

La intervención causó gracias entre los asistentes y del propio Maduro, quien exclamó: "yo no soy un diablo".

"No me refería a usted, yo tampoco soy una diabla", afirmó la alcaldesa.