El efecto de las restricciones argentinas y el alto costo del país para los extranjeros, harán mella también en el turismo durante los días en torno a Navidad y fin de año, período que suele fortalecerse por el arribo de brasileños –en un etapa que llaman Reveillon–, y como sucederá en el resto de la temporada estival que ya comienza, una baja en los alquileres de inmuebles y en ocupación hotelera.

Los meses de verano no pintan bien para el sector turístico de Uruguay desde hace meses y, para colmo, han recibido un palo extra cuando el gobierno de Argentina, al implementar un cambio de gabinete, introdujo nuevas medidas que afectan aún más al turismo que llega al país, como incrementar el recargo a la compra con tarjeta de crédito de argentinos en el exterior. 

Esta medida se suma a las dificultades que el argentino tiene para acceder al dólar y a la gran diferencia en el tipo de cambio que hacen a Uruguay muy caro frente a su vecino.

Desde la Navidad, o desde un par de días más tarde, hasta el primer fin de semana de enero, suele suceder que brasileños de alto poder adquisitivo copan las playas del este, especialmente Punta del Este, y los argentinos de la misma clase no le van a la zaga y también son los protagonistas de la “temporada alta”. En este tiempo revuelto, también puede pasar que esa tendencia afloje en cierto modo.

Alberto Prandi, operador inmobiliario en Punta del Este y ex subsecretario de Turismo durante el gobierno de Tabaré Vázquez, aseguró que desde el principal balneario del país hasta José Ignacio se percibe “una merma notoria” en las reservas de inmuebles en comparación “con años anteriores”. 

“Sorprende que aún haya disponibilidad de propiedades en zonas como La Barra y José Ignacio; por lo menos para la primera quincena de enero o durante el período Reveillon, esas zonas estaban tomadas por argentinos y brasileños”, añadió.

El presidente de la Asociación de Restoranes y Hoteles de Punta del Este, Fernando Massa, indicó que habrá durante las próximas dos semanas un “comportamiento similar a todos los años”, pero con un nivel inferior de reservas, en 15% menos que la temporada pasada. El grueso del Reveillon, no obstante, se mantendrá. 

“La mayoría es público brasileño, más bien norteño, carioca y paulista, de altísimo nivel adquisitivo, que empieza a llegar entre el 26 y 27 de diciembre y se retira entre el 5 y 6 de enero”, comentó Massa. 

“Es un público que aparece de golpe y también se va de golpe; es un público que está más allá de los costos y viene a ser la crema del verano”, agregó. 

En una proyección hacia la primera quincena, cuando se registra un público mayoritariamente argentino, la tendencia a la baja también será de un 15% en ocupación hotelera respecto a 2012, dijo Massa. “Esa cifra marca una tendencia”, aseguró.

La ocupación en el rubro hotelero, en Punta del Este, estará en 80% en esta recta final de 2013 e inicios de 2014, de acuerdo a Walter Sobrero, presidente de la Cámara de la Industria Hotelera Turística. El empresario aseguró que “para la época está bien”, pero hay que ver “hasta cuándo puede aguantar esta situación”. El refinado hotel Conrad, en cambio, eleva ese promedio al confirmar que tiene entre 94% y 96% de ocupación para la primera quincena de enero.

Sobrero agregó que Navidad y fin de año pueden tener un buen desempeño a nivel turístico, pero que el “problema” bien puede aparecer después, en momentos en que debería arribar la mayor cantidad de argentinos de clase media. “Desde el 15 de enero vamos a verle la pata a la sota”, indicó. 

La temporada “no pinta buena, pero creo que hay que esperar como se desencadena”, continuó Sobrero, quien piensa que muchos tomarán la decisión sobre la marcha, para ver si después de Navidad los precios comienzan a bajar.

Del mismo pensamiento es Andrés Jafif, presidente de la Asociación de Inmobiliarias de Punta del Este (Adipe), que cree que habrá un público que “vendrá a alquilar en el momento, especulando con los precios". 

“No va a ser una temporada igual que la pasada, tendremos una temporada de propietarios”, quienes terminarán por ocupar su inmueble pensado para el alquiler que nunca llegará. Jafif también manifestó preocupación por el nivel de gasto del turista, especialmente el argentino. “Prevemos un gasto menor, pero realmente queremos saber si ese consumo va a existir”, analizó.

Según Prandi, exsubsecretario de Turismo, habrá menos gente, que vendrá por menos días y que gastará menos. “Esa trilogía, de menos visitantes, menos estadía y menor gasto repercuten en la economía de todo el país, especialmente de los departamentos más turísticos, y volverá a darse esta temporada”, aseveró.

Mujica; “No se pasen de la raya”. En una visita el miércoles a Maldonado donde participó de la inauguración de unas obras de saneamiento, el presidente José Mujica, se refirió a la suba de precios que usualmente se registra en el este del país en la temporada de verano. Les pidió a los comerciantes a no se “pasen de la raya”. 

“Las grandes empresas tienen que bajar los márgenes. Y tienen que contribuir porque la cosa viene difícil”, aseveró y les pidió a los empresarios a que no “remarquen”. De esa manera, podrían alejar al turista argentino. 

“También nosotros devolvemos, y lo que no se difunde es que los uruguayos van a Buenos Aires en invierno como locos y gastan plata como locos. Más o menos, lo que gasta el argentino acá se lo devolvemos”.