En una de las reformas más esperadas de su gestión, el presidente Raúl Castro decidió la abolición del sistema de cartas y aprobaciones oficiales a cubanos que se les permitía comprar vehículos nuevos vendidos por el Estado y "liberó" ese mercado a precios de oferta y demanda.

El gobierno cubano autorizó la libre importación y comercialización de vehículos a precios de "mercado", prohibida durante medio siglo, informó la prensa oficial.

Hasta este momento los ciudadanos cubanos podían vender y comprar entre sí sus vehículos a precios fijados por el Estado, según un nuevo decreto de 2010, pero no tenían acceso a los nuevos vendidos por el Estado a personas seleccionadas.

El Consejo de Ministros decidió la "liberación" de la venta minorista de motocicletas, autos, paneles, camionetas y micros, nuevos y de segunda mano, acotó el reporte oficial, recogido por Ansa.

Los precios permitidos "serán similares a los que reconoce el mercado entre particulares", y además, la nueva política elimina "las cartas de autorización emitidas por el Ministerio de Transporte, así como otros mecanismos de aprobación para la compra de estos medios al Estado".

La normativa también incluye a personas naturales cubanas y extranjeras y a personas jurídicas extranjeras y el cuerpo diplomático.

Bajo el mandato de Raúl Castro la isla realiza desde hace años un paulatino proceso de reformas con elementos de mercado, después de décadas de monopolio estatal.

Las reformas liberalizaron en 2013 los viajes a y desde el Exterior, propusieron acabar con la dualidad monetaria, generaron más cooperativas no agrícolas y se proponen desregular las empresas estatales para que dispongan de gran parte de sus ganancias.