Ciudad de Panamá. En aras de seguir ofreciendo las mejores condiciones que permitan agilizar las operaciones que realizan las aerolíneas y los cargueros, así como la competitividad del sector aeronáutico panameño, se aprobó en primer debate el Proyecto de Ley No. 688, que modifica artículos de la Ley 23 de 2003.

Este está destinada a regular la administración de los aeródromos y aeropuertos en el país, y de la Ley 32 de 2011, que establece un régimen especial, integral y simplificado para el establecimiento y operación de zonas francas.

Marcos González, presidente de la Comisión de Comunicación y Transporte de la Asamblea de Panamá, explicó que la normativa contribuirá a seguir haciendo del aeropuerto una empresa eficiente y rentable, pilar del desarrollo humano y socioeconómico de país, sin discriminación alguna en la participación del hombres y mujeres, e integrada a la aviación civil internacional.

Señaló que el aeropuerto internacional de Tocumen es uno de los pocos en la región con dos pistas de aterrizaje disponibles. Por ello es considerado el mejor aeropuerto internacional para realizar conexiones estratégicas entre las Américas y se constituye en eje fundamental del transporte logístico y multimodal, el cual se mantiene en constante evolución y modernización para cumplir con su creciente demanda de pasajeros y carga.

La actual administración se ha esforzado enormemente para que el aeropuerto internacional de Tocumen pase, de ser un proveedor de infraestructura y operador aeroportuario, a convertirse en una entidad comercial estatal, con capacidad financiera para subvencionar su expansión y desarrollo, para así cumplir con la demanda internacional, tal como lo evidencia la reciente culminación de la ampliación de la terminal aérea denominada muelle norte, con una inversión aproximada de US$100 millones.

Juan Carlos Pino, gerente general del aeropuerto de Tocumen S.A., expresó que la industria aeronáutica exige mucho capital y al mismo tiempo es muy frágil, pues son pocos los actores que participan de ella, motivo por el cual si alguien puede ofrece mejores condiciones a las que se brindan en Panamá, las aerolíneas y los cargueros se irían para esos aeropuertos, razón por la cual hay que garantizar las condiciones y la competitividad para que el negocio se quede en el país y se sigan generando los empleos y los ingresos.

Puntualizó que mediante la iniciativa se regulariza la actividad de carga y se crean las condiciones para establecer zonas libres en carga a fin de poder maquilar, reempacar y redistribuir mercancía desde Panamá hacia todas las latitudes y convertir la terminal de carga en un “Hub” logístico, así como se tiene el “Hub” de pasajeros.