El mismo día en el que el Dane reveló que la economía colombiana creció 5,1% durante el tercer trimestre de 2013 muy a sorpresa de analistas nacionales y extranjeros, jalonada básicamente por el sector de la construcción, fue el mismo departamento estadístico el que detalló que en octubre la producción real del sector fabril, sin incluir trilla de café, presentó una disminución de 0,1% con relación a igual mes de 2012 cuando había mostrado un aumento de 1,0%.

Y para sumar, la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, ANDI, también publicó los resultados de su acostumbrada encuesta mensual. 

Allí, recordando que la industria no pasa por sus mejores épocas, los empresarios hicieron un balance y concluyeron que "en 2013, como en años anteriores, en Colombia podemos calificar el balance del año como positivo. 

La economía crecerá a tasas superiores al 4%, el entorno macroeconómico es favorable, la inversión sigue entrando al país, el desempleo está en niveles de un dígito y mantenemos el grado de inversión de las principales calificadoras de riesgo".

Y, acto seguido, coinciden con lo que demostró el Dane: "la industria termina el año reportando una caída en producción y bajo crecimiento en ventas; un cumplimiento del presupuesto del orden del 94%; una utilización de la capacidad en los promedios históricos y un clima de negocios que apenas empieza a mejorar". 

Detallan, con especial énfasis, que "preocupa el comportamiento del empleo en el sector manufacturero. 

De acuerdo con los resultados de la Gran Encuesta Integrada de Hogares del Dane, el empleo manufacturero viene registrando tasas negativas desde hace un año y para el trimestre agosto-octubre de 2013, frente a igual lapso en 2012, se redujo -5.8%".

El informe, sin embargo, tiene un lado positivo: "Algunos aspectos que nos hacen ser más optimistas para el próximo año incluyen los siguientes: la inversión en infraestructura anunciada por el gobierno; los indicadores líderes del sector de vivienda, que apuntan a una reanimación de esta actividad; el impacto de las medidas para la productividad y el empleo adoptadas en 2013; el entorno macroeconómico favorable y el mayor crecimiento mundial, entre otros".

Y ya, en su negocio como tal, "en sus presupuestos para el 2014 los industriales han incorporado tanto este ambiente de negocios más favorable, como la necesidad de seguir trabajando en la productividad de las empresas. Para el 2014 tienen presupuestado un crecimiento nominal de 7.1%, lo que implica un crecimiento real del orden del 4%".