Montevideo. El presidente de Uruguay, José Mujica, aceptó este sábado la renuncia del ministro de Economía y Finanzas, Fernando Lorenzo, para "facilitar" la investigación judicial sobre su gestión en el cierre de la aerolínea estatal Pluna.

"Lorenzo nos entregó este domingo la renuncia por propia iniciativa, buscando facilitarle el camino a la Justicia", anunció Mujica en una conferencia de prensa en Montevideo donde no aceptó preguntas.

"Ha sido un ministro brillante", destacó el gobernante al evaluar a quien fuera el jefe del equipo económico desde que inició su mandato en marzo de 2010.

El gobierno cerró Pluna en julio de 2012 por su comprometida situación financiera, una decisión que desencadenó un escándalo político por irregularidades en el frustrado remate de sus aviones que salpicó al estatal Banco República (BROU).

"Es obvio que los resultados para nada fueron satisfactorios. Y la Justicia resolverá si se cometieron errores instrumentales", reconoció Mujica este mediodía en la Torre Ejecutiva, sede presidencial.

"En lo que no tenemos dudas es en la integridad ética y el compromiso positivo con el interés nacional del ministro Lorenzo y del presidente del Banco República, Fernando Calloia", enfatizó.

Sostuvo que "el gobierno siente su pérdida (por Lorenzo) y tratará en todo lo posible de preservar las orientaciones generales diseñadas por el hoy ministro renunciante".

"El gobierno sabe que es vital que para que múltiples empresas cubran coyunturalmente sus obligaciones, en esta parte del año, el banco (BROU) debe funcionar en toda su dimensión con plena confianza", agregó.

Por último, aclaró que "respetaremos las decisiones que tome la justicia íntegramente. Como debe ser naturalmente en una sociedad de derecho".  Lorenzo y Calloia declaraban a esta hora ante la justicia del crimen organizado.

El gobierno tenía 25% de las acciones de Pluna y el 75% restante era del consorcio argentino Leadgate, que en junio del año pasado había acordado su retiro del negocio.

Tras una primera subasta sin oferentes, en octubre de 2012, la firma española Cosmo se quedó con un lote de siete aeronaves Bombardier CRJ 900, con capacidad para 90 personas, por US$137 millones.

Sin embargo, Cosmo no concretó la compra y el Estado decidió ejecutar la garantía, cuya solvencia fue puesta en duda por actores políticos.

La oposición sugirió que Cosmo era un testaferro de Buquebús, que realiza el transporte fluvial de pasajeros desde Montevideo y Colonia a Buenos Aires, y desde el cierre de Pluna ha potenciado su incipiente línea aérea BQB.

El representante de Cosmo había sido empleado de Buquebús, cuyo propietario es Juan Carlos López Mena, quien antes había mostrado interés por las aeronaves.

Finalmente, el empresario pagó la garantía que Cosmo no afrontaba aunque aclarando que no tenía lazos con esa empresa.

La justicia intenta definir la responsabilidad de Lorenzo y Calloia en el otorgamiento del polémico aval.

Además, la jueza del crimen organizado Adriana de los Santos también interroga por estas horas al ex gerente general de Pluna y representante de Leadgate, Matías Campiani.

El fiscal Juan Gómez anunció que hoy se pronunciaría sobre las tres líneas de investigación del caso Pluna: el vaciamiento, el otorgamiento del aval y el libramiento de cheques sin fondo a la petrolera estatal Ancap.