La jueza Adriana de los Santos procesó con prisión al exgerente general de Pluna, Matías Campiani y a sus socios Sebastián Hirsh y Arturo Álvarez. 

Les tipificó el delito continuado de estafa especialmente agravada. 

El escribano Pablo Seitún fue procesado sin prisión por certificación falsa. La jueza dará a conocer los argumentos en 48 hs.

La defensa de Fernando Lorenzo, que encabeza el abogado Amadeo Otatti, logró aplazar el pronunciamiento de la Justicia sobre el renunciante ministro de Economía, al igual que lo hizo la defensa del presidente del BROU Fernando Calloia.

Ambos defensores presentaron un recurso de inconstitucionalidiad contra el delito de abuso de funciones que el fiscal pidió tipificarles. 

El expediente deberá ir a ahora a la Suprema Corte de Justicia, por lo que el fallo con respecto a Lorenzo y Calloia demorará varios meses.

Raúl Oxandabarat, vocero de la Suprema Corte de Justicia, explicó a los medios que como se trata de un mismo expediente, la jueza está estudiando si también detiene el proceso para el resto de los indagados (Campiani y sus socios, así como el escribano Seitún).

Lorenzo se retiró del juzgado y declaró: "Estoy tranquilo con las decisiones que tomé". El exministro afirmó que no esperaba que se pidiera su procesamiento, ya que actuó "correctamente". Si bien dijo estar tranquilo, le temblaba notoriamente la voz y tenía los ojos llorosos.

"Me voy como llegué. Caminando como cualquier ciudadano a encontrarme con mi familia", dijo el ministro.También tuvo palabras de agradecimiento para el presidente José Mujica por el apoyo que le dio.

Lorenzo dijo estar "emocionado por las palabras del presidente" y "con mucho agradecimiento" a todos los que lo apoyaron. "Autocríticas ya hice. Y seguramente no necesite hacer más", agregó.

A la salida del juzgado Calloia apenas hizo declaraciones. Aclaró que no renunció a su cargo y dijo que salía "optimista".

Por su parte, Otatti cargó las tintas contra el delito de abuso de funciones y explicó por qué planteó la inconstitucionalidad. 

"Tiene determinadas características que hacen que sea una norma absolutamente imprecisa"."Es una suerte de cajón de turco, donde puede entrar prácticamente cualquier cosa", se quejó.