Río de Janeiro, Xinhua. El Gobierno brasileño quiere entablar diálogo con los grupos y organizaciones que desde junio vienen organizando protestas en las principales ciudades del país pidiendo mejoras en los servicios públicos, con el fin de impedir que haya protestas violentas durante el próximo Mundial de fútbol en el país, informaron hoy fuentes oficiales.

Según afirmó hoy el ministro de la Secretaría General de la Presidencia de Brasil, Gilberto Carvalho, el Ejecutivo "trabajará conjuntamente con los movimientos sociales en las sedes del Mundial 2014 para evitar protestas violentas", como sucedió durante la pasada Copa de las Confederaciones, disputada en junio.

Carvalho explicó que la intención del Gobierno brasileño es que los ciudadanos no tengan muchos motivos para protestar, y consideró que "los movimientos sociales pueden contribuir, por ejemplo, en las negociaciones de traslado de familias que fueron desalojadas por las obras en los lugares dónde se disputarán los partidos".

Según él, el Gobierno buscará anticiparse y resolver los problemas que puedan surgir, para evitar las manifestaciones con violencia. "Las protestas son naturales, pueden ocurrir y, si ocurren, no sorprenderán al Gobierno, pero el problema viene cuando existe violencia y cuando se interfiere en los derechos de los demás".

El ministro reconoció que, si no es posible evitar las protestas violentas y si fuera necesario, el Gobierno usará la fuerza pública para evitar que los manifestantes violen el derecho de ir y venir de la población.

La subida de los precios del transporte público sacó a las calles de Brasil millones de personas, que reclamaron mejoras en la sanidad, educación y los transportes públicos, así como el fin de la corrupción.

La ola de protestas, que empezó en Sao Paulo y rápidamente se expandió por todo el territorio, coincidió con la disputa de la Copa Confederaciones, en seis de la doce ciudades en las que se jugará el Mundial.

El Mundial de fútbol tendrá lugar entre el 12 de junio y el 13 de julio, con la presencia de 32 selecciones nacionales, en las ciudades de Río de Janeiro, Sao Paulo, Porto Alegre, Curitiba, Cuiabá, Belo Horizonte, Salvador, Recife, Fortaleza, Manaus, Natal y Brasilia.