Según The Washington Post, las Fuerzas Armadas de Colombia contaron con ayuda de Estados Unidos para lanzar bombas inteligentes en la frontera con Ecuador para matar a Raúl Reyes.

La Agencia Central de Inteligencia (CIA) ayudó al Ejército colombiano a matar al menos a dos docenas de líderes de las FARC mediante un programa secreto, revela el diario The Washington Post.

El diario indica que el plan contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fue autorizado por el presidente estadounidense, George W. Bush, en el año 2000.

Ese programa conjunto se siguió ejecutando después con el presidente Barack Obama, según fuentes militares estadounidenses, de inteligencia y diplomáticas citadas por el rotativo.

La ayuda secreta para combatir a las FARCcontó con un presupuesto multimillonario distinto a los US$9.000M de la ayuda militar estadounidense del llamado "Plan Colombia", que se inició en el año 2000.

Para el rotativo estadounidense, las FARC, surgidas hace 50 años, ha sido "el grupo insurgente mejor financiado del mundo".

El periódico basó su información en entrevistas a más de 30 funcionarios estadounidenses y colombianos tanto de la actual como de anteriores administraciones y la mayoría de los entrevistados hicieron sus declaraciones bajo la condición de anonimato.

El programa de lucha contra los insurgentes estaba dirigido para combatir a los cabecillas no sólo de las FARC, sino también del ELN, precisa el periódico estadounidense.

Dicho programa, consistía en "un seguimiento en tiempo real" de los dirigentes rebeldes y "a partir del año 2006 se convirtió en una herramienta particularmente eficaz para matarlos".

Se usaron para ello bombas inteligentes guiadas por un sistema de geolocalización GPS "capaces de matar a una persona en la selva", tras determinar su ubicación exacta, añade la información,

The Washington Post cita el caso ocurrido en marzo de 2008 en el que la Fuerza Aérea Colombiana con la ayuda de Estados Unidos lanzó bombas inteligentes a través de la frontera con Ecuador para matar al dirigente de las FARC, Raúl Reyes, entonces "número dos" de la guerrilla.

El rotativo asegura que este programa secreto en Colombia es una de las mayores acciones de la inteligencia encubierta desarrollados por Estados Unidos desde los atentados del 11 de septiembre de 2001.