La devaluación del peso y el incremento del contrabando influyeron en el ritmo de importaciones legales desde la Argentina, que a noviembre de este año registra una caída del 10%, según los datos de comercio exterior difundidos por el Banco Central del Paraguay (BCP).

Entre enero y noviembre de este año importamos productos del vecino país por valor de US$1.434 millones, frente a US$1.630 millones del año pasado en el mismo periodo.

Contrariamente a la baja en el comercio legal, el mercado informal tuvo una dinámica extraordinaria este año debido a los menores precios que se encuentran en productos de distintos rubros en el mercado argentino.

Las mercaderías que Paraguay importa desde Argentina representan aproximadamente el 33% del total que adquirimos del bloque comercial Mercosur. En el periodo señalado, Paraguay importó desde el Mercosur productos por valor de US$ 4.368 millones, 7% más que en el 2012.

Diferencia de precios

Según estudios del BCP hay una diferencia promedio de precios del 28,8% en los productos con mayor demanda de la canasta básica y del 41,8% de productos con menor salida que los consumidores paraguayos buscan en el país vecino.

La explicación de los técnicos es que el diferencial de precios tiene dos causas fundamentales: el subsidio que aplica el Gobierno argentino a ciertos productos para su consumo local y, principalmente, la devaluación del peso argentino.

El peso se devaluó alrededor del 35% respecto al dólar estadounidense a causa de los diversos tipos de restricciones para la compra y salida de divisas del vecino país.

La tasa de inflación en el vecino país, que ronda el 26%, tampoco es suficiente para competir con la devaluación de su moneda, por lo que sigue siendo atractivo para los consumidores paraguayos comprar desde este país. Según los técnicos considerar esos dos elementos mencionados anteriormente para que el mercado sea más competitivo es algo absolutamente inviable.

El subsidio, porque genera gastos al Estado y puede aumentar el déficit y la depreciación de la moneda, dará pie al incremento de la inflación, que finalmente recaerá sobre el consumidor.

Ahora, con el retiro de estímulos por parte del Gobierno norteamericano, para fortalecer su economía se estima que cambiaría un poco las reglas del mercado, cuando se reduzca la brecha entre el dólar oficial y el “blue”.