Las finanzas tienen algo en común con la pintura cubista: a una primera mirada ambas parecen una forma de complicar las cosas para que los especialistas ganen mucho dada la ignorancia de los pequeños inversores. Pero, siguiendo el consejo que le dio Picasso a una dama que le dijo que su arte le parecía chino (“Sra, el chino también se aprende”), la empresa estadounidense Fico lanzó en Brasil su primera aplicación móvil de educación financiera.

En formato de juego, el objetivo es llegar a los adultos jóvenes y a la nueva clase media. “Nos encontramos en Brasil con un gran desarrollo, pero al mismo tiempo, la falta de conocimiento de soluciones financieras”, dice Robert Duque-Ribeiro, vicepresidente para América Latina de la compañía. Por ello, a través de tareas y preguntas, la aplicación proporciona explicaciones sobre los tipos de interés aplicables a los descubiertos, la tarjeta de crédito y préstamos; enseña, también, la lista de las prioridades en el momento del pago y el plan de la financiación a largo plazo. La compañía quiere aprovechar el avance del uso de los teléfonos inteligentes, que ya alcanza los 30 millones de teléfonos móviles en el mercado, para difundir el juego. Líder mundial en software de gestión de decisiones en finanzas y análisis del comportamiento del consumidor, Fico ya trabaja con los principales bancos de Brasil en la evaluación de los sistemas de riesgo de crédito, a la vez que proporciona soluciones de seguridad para tarjetas de crédito, área en la que la compañía posee 70% del mercado mundial.